Lo cierto es que más allá de los rumores y las especulaciones cambiarias, la situación en la Argentina es crítica. El presidente Alberto Fernández recibe cachetazos de todos los costados del frente oficialista y opositor pero no toma ninguna decisión y pese a que llegó la misión del FMI al país para renegociar el préstamos de US$44.000 millones y que parece estar surtiendo efecto la baja de retenciones, nada logra calmar a los mercados y los hombres/mujeres de negocios.
A esta altura de las circunstancias no está claro si el jefe de Estado no toma decisiones concretas para no dar el brazo a torcer o porque no sabe qué hacer.
En este marco, comenzaron las recomendaciones. El escritor Jorge Asís sumó: "La idea de la Doctora fue excelente para ganar una elección pero marca una inviabilidad en materia de gestión.
Puede haber decepción de muchos con Alberto porque quizá pensaban que estaba para otra cosa (pero a la vez) tiene una gran facilidad: todo lo que es reprochable se lo atribuyen a la Doctora. Es casi la comodidad de un análisis absolutamente servido
Hoy te diría que es un momento en que Alberto tendría que mejorar algunas cosas. Por ejemplo, desde acá, modestamente le diría: 'presidente, usted necesita tener un Hugo Anzorreguy, usted necesita tener por lo menos un Paco Larcher, un Pocino. Un tipo que te dé información. La Inteligencia no es lo que cree usted'
La Inteligencia es lo que el poder político quiere que sea Con un Servicio de Inteligencia eficiente no se hubiera comido la goleada el 5 a 0 porque tendría otros canales informativos y tendría menos porrazo.
Ahí hay literatura del poder. Creer que se conoce el poder y que por haber estado ahí como jefe de Gabinete y conocer más o menos el funcionamiento del Estado las cosas se van a simplificar. No es así. Necesita peso pesado e información. No se hubiera comido tantos sapos como los que se comió.
Anzorreguy iba todos los días a llevarle las cosas que tenía que llevarle al presidente Menem".
Un cambio estructural de Gobierno y un plan económico parece ser hoy la única carta a jugar para relanzar la gestión ni bien la pandemia dé un respiro a la Casa Rosada. "Nunca fue tan fácil cargarse a un Gobierno peronista. Cualquiera está en condiciones de cuestionarte y llevarte puesto", agregó Asís.
Para colmo, el 17 de octubre: "Ahora el crecimiento y el relanzamiento del Gobierno es el 17 de octubre, donde le van a poner el caramelito de madera de la Presidencia del PJ, que es algo para construir. Y pensar que a un presidente hay que empoderarlo, es casi te diría una manera de menoscabarlo porque si sos el presidente, ¡quién te va a empoderar! ¡Sos el presidente!".
Fiel a su estilo, Asís remató sin filtro: "Tengo una mala noticia para darte: El FMI no quiere exigirle nada serio a la Argentina porque sabe que si exige algo serio, el Gobierno se cae".