"Tuvimos algunas reuniones con la Secretaría de Comercio pero siempre son iguales. Nos preguntan a nosotros por qué sube y les decimos que vean en Liniers", contó el empresario a este medio, preocupado por los altos precios que se manejan en el rubro.
En ese sentido, indicó que lo que sucede es que "siempre quieren vender afuera la carne". "Que exporten carne pero dejen alimentar a la gente", sostuvo Williams y agregó: "La gente no tiene qué comer. Que exporten lo que sobra". "Nunca pudimos tener Precios Cuidados en las carnicerías. Si bajamos en unos cortes tenemos que subir en otros", se lamentó.
La incertidumbre sobre el precio de los alimentos, más teniendo en cuenta las fechas festivas, afecta tanto a las carnicerías como a los consumidores. "No se cuanto va a costar el asado para la Navidad", admitió Williams y se preguntó: "¿Quién puede comer 2 kilos de asado por $1.000? ¿Qué familia?"
Asimismo, demostró su preocupación por los locales del rubro que cerraron por la pandemia: "Cerraron algunas carnicerías porque no pudieron sostener los alquileres". "Espero que no aumente más la carne porque no hay más demanda. Nos está sobrando la carne", reconoció Williams.