En cuanto al campo, el estudio menciona que también exhibe números positivos, “pero no debido a las cantidades que disminuyeron sino debido fundamentalmente a los altos precios internacionales de los commodities: con un aumento del 28,5% proyectado para este año, cura la pérdida del -11,2 del año anterior”.
En cambio, el sector que muestra el número más negativo es el de la carne bovina que este año “caería el -4,7% cuando en 2020 había mostrado un aumento del 1%. Los cierres parciales a las exportaciones dan señales negativas a los productores en un contexto en el que el consumo interno sigue a la baja, mientras que los precios aumentan por arriba de la inflación. Las restricciones a las exportaciones tendrán implicancias a lo largo de toda la cadena. Si bien en el corto plazo podría otorgar cierta mejora en el consumo interno, en el largo plazo será perjudicial”.
Por su parte, destaca que la construcción “recupera con una estimación de crecimiento del 23,3% para este año, contra la caída del -19,7% que registró en el año de la cuarentena más extensa y restrictiva, la siderurgia crecerá el 24,3% contra la baja del 21,4% de 2020 y la industria mejora el 11,3% remando la caída del 7,6 de 2020”.
En tanto, “la minería va recuperando con un 20% para 2021 pero tenía una merma del 19,8 en 2020, lo mismo que la refinería que crece el 12,6 pero había caído el 12,1% en 2020”.
Para concluir la recopilación de los datos, ABECEB señala que “ la industria textil y del calzado muestran mejoras pero no logran levantar cabeza. Con una estimación de suba de 17,5% la primera y 24,6% el segundo, no consiguen salvar el rojo de -19,9 y 28,8%, respectivamente de 2020”.
“Si levantamos la mirada más allá del rebote y las ventanas de oportunidad de la regulación, son pocos los sectores productivos con perspectivas de una expansión sostenida. Los sectores competitivos continúan ampliando la brecha con los demás, en un contexto de aceleración de la adopción tecnológica ligado a la pandemia y con un mercado más chico donde no hay espacio para la inversión”, explicó Belén Rubio, economista de la firma.
Tras repasar el panorama por sectores que impulsarían el repunte económico, ABECEB apunta algunas aclaraciones y advertencias importantes: “ante una economía administrada, condicionada al ciclo político, y con una mirada de corto plazo; la estrategia de los negocios pasa más por movilizar la voluntad del regulador que por delinear una estrategia de crecimiento sostenida en el tiempo”.
De esta manera, finaliza ABECEB, “ estamos en un piso en términos de restricciones al comercio exterior, lo que implica un desafío de adaptación tanto para la producción como para los canales de comercialización. Poseemos niveles muy bajos de demanda de dólares de turismo, atesoramiento y compras al exterior por factores ajenos a la vida cotidiana y, sin embargo, ya algunos sectores productivos como la industria automotriz y la de bienes de capital tienen restricciones para garantizar el abastecimiento a la demanda”, alertó.