ver más
POD 4 _336x280_violeta

Sector automotriz: tocó techo y temen una devaluación

Si bien la producción automotriz logró una fuerte recuperación, la crisis le puso límites al crecimiento en un escenario más complejo por la escasez de divisas.

Si bien la producción automotriz en el país logró una fuerte recuperación, que afirman que ya logró superar los niveles prepandemia, la crisis sanitaria por el coronavirus y sus consecuencias en la cadena global de insumos que le puso límites al crecimiento en todos los mercados, en la Argentina se sumó a un panorama más complejo por la escasez de divisas que podría frenar el abastecimiento, limitar la oferta y potenciar el alza de los precios.

"La recuperación de la actividad y de las ventas permitió reconstruir parte de un sector golpeado por la pandemia y por la recesión" dijeron fuentes de las principales empresas automotrices locales al diario '', aunque alertaron que "casi se alcanzó el techo de reactivación y el margen de crecimiento es bajo por los problemas externos e internos del país".

La industria automotriz y de autopartes aporta el 9% del valor bruto de la producción industrial del país.

La industria automotriz logró recuperarse, pero ya hay alerta por una fuerte devaluación.

Es que las terminales dependen de la cadena global de insumos, afectada por la caída del comercio mundial y en especial por la crisis de los semiconductores. El crecimiento del consumo de los chips por la multiplicación del uso de artefactos electrónicos generó un caída de la oferta, que se sumó al incendio en la fábrica Hitachinaka, al noreste de Tokio, de semiconductores para autos.

El problema en Argentina tiene el plus de la escasez de divisas. En ese punto, solo Toyota tiene capacidad de romper el acceso promedio de las terminales a los dólares necesarios para comprar los insumos del exterior, debido a su capacidad de exportación. El resto, debe hacer frente a la cadena global sin sustitución de importaciones de manera limitada.

Aún así, las empresas del sector automotriz están alertas con la situación financiera del país, porque un desequilibrio en las cuentas que provoque una disparada del precio del dólar es mucho más desestabilizador de la producción, los costos y las ventas para las terminales, “incluso por encima de la inflación”, según confiaron fuentes empresarias.

"Los autos se convirtieron en commodities que tienen partes dolarizadas, como el acero y otras piezas cuyos precios se miden de manera internacional. Por lo que una devaluación sería una nueva crisis", advierten.

Ese combo llevó a un encarecimiento de los precios de los autos, con retrasos de hasta 10 meses de entrega de un 0km y, ante una oferta limitada, la demanda se traslada hacia los usados.

"Se trata de un problema con componentes externos y, a la vez, con la ausencia de un plan de corto plazo, ya que los vehículos están en el rango de los bienes que resguardan valor ante la inflación. Las personas con capacidad de compra priorizan una casa, luego un departamento, después un auto y por último una TV, de acuerdo con sus ingresos. El rango de vehículos puede ser el corte de la cadena de ahorro", alertó otra fuente del sector.

Se impone, el usado

En este contexto, cierto es que el segmento de los vehículos usados fue uno de los ganadores en el primer semestre de este año, cuando los autos de segunda mano tuvieron aumento de más de diez puntos porcentuales respecto a la variación del costo de vida.

autos usados.jpg

Los autos usados fueron los que más incrementaron sus precios en el año.

"Muchos consumidores ven al sector automotriz como una buena opción de reserva de valor de sus ahorros. Los que decidieron comprar autos usados, en este año, tuvieron una balance positivo", explicaba hace unos días al sitio '', Alejandro Lamas, secretario general de la Cámara del Comercio Automotor.

Pero esto es lo que refleja las listas oficiales. Debido al desabastecimiento de 0km, por las restricciones para importar, en el mercado abundan los sobreprecios que, en los modelos más demandados, se ubica en un adicional del hasta 15% por arriba de lo que marcan las listas oficiales. Con esa brecha, los usados tuvieron más margen para subir, explican.

Ante la falta de vehículos nuevos, el público se volcó a estos modelos, con pocos años de antigüedad, que son la estrella de mercado. Esto son los que más incrementaron sus precios en el año.

La ventaja que tienen sobre los 0km es que un vehículo usado sufre una menor depreciación de su valor al salir de una concesionaria. Esto hace que quienes compraron un auto usado a comienzos del año hoy tienen, en ese vehículo, un capital mayor al inicial.

Además, las operaciones de compraventa y los costos de mantenimiento, son menores a los que implica tener un vehículo nuevo.

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo