“Los tiempos actuales demandan medidas activas para incentivar inversiones y a favor de la producción y el trabajo formal para lograr la recuperación económica”, estimó el documento de los industriales, que más adelante señala“ Este proyecto no va en ese sentido y es contraproducente, porque aumenta la presión tributaria en gran parte del sector productivo formal generador de valor y empleo en la Argentina”.
La UIA estimó que el proyecto que está en Diputados genera una presión tributaria adicional de $320.821 millones, de los que $96.246 millones provienen de la industria. “Además, las empresas que verán incrementada la alícuota al 35%, en el sector industrial representan aproximadamente: 7000 industrias (firmas de más de 75 personas), el 76% del empleo formal, el 87% de la masa salarial y un 80% de la recaudación de este impuesto”, calcularon desde la entidad fabril.
Sin que resulte novedad alguna los industriales reiteraron que la presión tributaria en el país es elevada y alcanza el 44% sobre el sector formal. Estimaron además que en el país hay una alícuota de reinversión de utilidades alta (30%). En América Latina, indicaron, la misma llega a 25% y en la OCDE, el llamado, club de los países desarrollados, a 23%.
El documento de la organización se apoya en el concepto del financiamiento al sector privado, el más bajo de la región (en el país llega a 10,8% del PBI y en América latina es de 55,7%). “Las ganancias no distribuidas son una de las fuentes principales de inversión empresarial en la Argentina. Volver a incrementar la alícuota de ganancias es un obstáculo para el desarrollo de la inversión, de la actividad y del empleo formal”, dijeron.
El dictamen del proyecto fue suscripto por la mayoría oficialista de la Comisión de Presupuesto de la Cámara baja, que preside Carlos Heller ayer. “Con estas tasas que estamos planteando, el ingreso real se incrementará en 2021 en alrededor de $45.000 a $50.000 millones, cifra equivalente a lo que se dejará de percibir por los cambios introducidos en el impuesto a las ganancias para personas”, exaltó Heller.
El Legislador sostuvo datos de la CEPAL donde se constata que "la presión tributaria de la región es 23%, mientras en la Argentina es del 28,8%, un poco menos que Uruguay y que Brasil, el más alto de la región, con 33,1%”.
Para la UIA, la tasa de Ganancias “ya es alta con relación al resto del mundo”. En la OCDE es de 23% en promedio; en los países en desarrollo, de 25%, y en países menos desarrollados, de 28%, según datos de KPMG. La alícuota en la actualidad está en el 30% para todo el universo de empresas, con un adicional del 7% si se distribuyen dividendos, por lo que la tasa efectiva actual asciende a 34,9%.
El proyecto del Poder Ejecutivo establece un nuevo esquema de alícuotas escalonadas compuestas de tres segmentos en función del nivel de ganancia neta imponible acumulada de cada sociedad.
Un primer escalón será de 25% para ganancias netas acumuladas de hasta $5 millones; el segundo escalón -de 30%- es para ganancias netas acumuladas de más de $5 millones y hasta $20 millones, y un último segmento de 35% para ganancias netas acumuladas superiores a $20 millones. Los dividendos distribuidos pagarán en todos los casos la alícuota de 7%, a través del impuesto cedular vigente.