Trascendió en las últimas horas que uno de los objetivos es bajar la tasa del 4% al 2%.
El periodista económico Carlos Burgueño detalló: "Si la negociación con el equipo técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) llega a buen puerto, y finalmente se concreta la firma de una Carta de Intención con el organismo antes de fin de año, Argentina ya sabe que tendrá un logro financiero que mostrar. La tasa de interés de la que se habla y que se aplicará al plan de pagos que se cierre entre las partes será inferior al 3% y, eventualmente, más cerca del 2% anual. Esto es compatible con un tratado del tipo facilidades extendidas, aunque, se sabe, el acuerdo tendrá características novedosas. Especialmente por el plazo de liberación para cumplir con las primeras cuotas. La importancia numérica del dato es más que importante. Si el FMI impusiera (y tendría los derechos adquiridos), para aplicar la tasa de un stand by como el vigente, el porcentaje se ubicaría cerca del 4% y el país tendría que pagar casi US$1.000 millón, teniendo en cuenta tanto la rebaja como la extensión de los plazos".
Mientras tanto, la Casa Rosada ya comenzó a dar señales de su compromiso fiscal para poder cumplir con los pagos, señal que también estaban reclamando los bonistas, quienes amenazaron con judicializar el acuerdo reciente debido a que una de las partes (Argentina) no estaba cumpliendo con los objetivos.
El duro ajuste previsional que sufrieron los jubilados en 2020 y la nueva fórmula que se viene para 2021 es una de esas señales clave. También el pasaje del ASPO al DISPO para dar de baja el "Paquete Covid" es otra. Tampoco deberá olvidarse el impuesto a la riqueza para no recurrir a la "maquinita" del BCRA y el descongelamiento de tarifas y combustibles.