Guzmán habló al prestigioso medio estadounidense Financial Times luego de una columna de opinión y análisis que publicó en los últimos días. En una entrevista dijo que el grupo de tenedores de bonos liderado por BlackRock había hecho una contraoferta que "ni siquiera estaba cerca de proporcionar el alivio que Argentina necesitaba para restablecer la sostenibilidad de la deuda".
El funcionario detalló que el problema fue que no incluía ninguna reducción en el pago de capital o intereses sino una reprogramación de los pagos de intereses equivalente a una reducción final estimada del 8% en el valor de la deuda, dijo.
Pero el rechazo no sólo fue de Guzmán sino también de Lazard y del FMI.
Consultado sobre el default, el economista de 37 años dijo que "será mejor para todos si este (acuerdo) se realiza más temprano que tarde, pero nuestros esfuerzos no cesarán hasta que hayamos resuelto el problema (de lograr la sostenibilidad de la deuda)". "Sería de poco valor hacer una promesa que no podremos cumplir", insistió.
A su vez, se mostró receptivo: "Hay flexibilidad dentro de las limitaciones que enfrentamos", en contraposición de rumores que se filtraron en los últimos días sobre una actitud de "tómalo o déjalo" por parte del equipo económico de la Casa Rosada.
Toda la coalición gobernante está "absolutamente comprometida" con una resolución ordenada de la crisis de la deuda, dijo el ministro, y agregó que había estado trabajando "extremadamente de cerca" con el presidente Fernández "en cada paso de este proceso", contó dicho medio especializado.
"Tenemos que asegurarnos de tener los instrumentos para hacer frente a la dramática situación por la que atraviesa el país. Hacer algo que solo significa ocultar el problema debajo de la alfombra significaría más agonía", cerró.