En resumen, la fuerte recesión del último año impuesta por el FMI provocó un efecto dominó.
Otra medida previsible y que todos los economistas estaban pidiendo a gritos -incluidos los de Juntos por el Cambio- es el dólar turista, que va en línea con la enorme preocupación de Fernández por las escasas reservas que dejó la Administración Macri en el BCRA.
Así las cosas, en un marco de estabilidad y cierta previsibilidad, el súpercepo actual podría ir levantándose poco a poco.
El flamante presidente de la autoridad monetaria, Miguel Pesce, reveló a Perfil que Fernández le planteó "superávit fiscal, el externo y la acumulación de reservas como instrumentos de consolidación macroeconómica".
Vaca Muerta podría convertirse en los próximos años en un motor de reservas. Especialistas estiman que si el nivel de inversiones continúa de manera agresiva, en 10 años la Argentina contaría entre US$10 mil millones y US$15 mil millones anuales. "Pero es Argentina, no sabemos ni lo que va a ocurrir la semana que viene, aunque la Ley de Hidrocarburos daría un horizonte de crecimiento estable y constante", moderan frente al pesimismo del resto de la sociedad.
Sobre este punto, Pesce aseguró que "hay mucha esperanza con respecto a lo que va a ocurrir con la exportación de hidrocarburos: petróleo más en el corto plazo; gas, en el largo. Algo que tiene su foco en Vaca Muerta, pero que no es solo ese yacimiento. Si sucede lo que vaticinan las empresas del sector, estaríamos hablando de duplicar las exportaciones de hidrocarburos, y sería ya una cifra interesante de exportación. Esto en lo referido al petróleo. Luego vendría el gas, que requiere un proceso más sofisticado de inversión para poder exportarlo o para sustituir naftas y gasoil. Para eso se necesita una reestructuración del parque automotor, lo que llevaría un poco más de tiempo".
Habrán novedades importantes en los próximos años sobre este punto porque Argentina está cambiando poco a poco el perfil de toda su economía, tanto la macro como la micro, por eso Vaca Muerta se convirtió en una política de Estado.
Sin embargo, hoy la realidad es otra. La pésima gestión de Mauricio Macri dejó al borde de la quiebra al BCRA. De acuerdo con la consultora que dirige Daniel Marx, la combinación de un cepo cambiario más restrictivo, la aceleración en el ritmo de liquidación de exportaciones agrícolas y un calendario de servicios de deuda menos demandante son algunos de los principales elementos que contribuyeron a esa estabilización.
El portal especializado Road Show, que tuvo acceso al informe, insistió que previo a ese momento y desde el resultado de las PASO, la pérdida acumulada de reservas brutas superó los US$ 22.700 millones, explicada principalmente por pagos de la deuda (US$ 8.500 millones), reducción del efectivo mínimo de los bancos en US$ 7.400 millones y la intervención directa del BCRA en el mercado de cambios (US$ 7.100 millones).
"Excluimos el swap con el Banco Popular de China, difícilmente convertible y con vencimiento el 17/7/2020, el efectivo mínimo depositado por los bancos por US$ 8.500 millones, la posición en el FMI y el convenio de Facilidad Crediticia con el BIS por US$ 2.500 millones –con vencimiento el 2/8/2020”, advierte el informe.
La situación es delicada y habrá que caminar durante varios meses por un camino de ripio a alta velocidad para retomar la ruta.