“Venimos a la Argentina, ante todo, para escuchar a las autoridades, para escuchar al pueblo argentino. Hemos tenido muy claro en esta crisis que es importante brindar apoyo a las empresas y, lo que es más importante, a los trabajadores. Así que no venimos con la idea de ‘bueno, veamos cómo podemos ajustar aún más el gasto en estos tiempos’", puntualizó la titular del FMI.
La delegación es encabezada por la directora adjunta del departamento del Hemisferio Occidental del organismo, Julie Kozack, y por el jefe de misión para Argentina, Luis Cubeddu, quienes se unirán al representante permanente del FMI en la Argentina, Trevor Alleyne, para iniciar lo que se entiende como una "etapa exploratoria" del contexto en el que se solicitará el nuevo programa, que implica refinanciar la deuda por US$ 54.000 millones que supo suscribir el gobierno Mauricio Macri con vencimientos previstos para los dos próximos años.
Ya mantuvieron encuentros con el equipo económico y con legisladores del oficialismo y de la oposición, y se espera que este jueves 8/10 hagan lo propio con dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT), cuyo secretario general, Héctor Daer adelantó ayer 5/10 tras una reunión que mantuvo con parte del gabinete nacional que pedirán justamente lo que la titular del Fondo hoy confirmó: nada de ajuste.
"Hay que seguir los mismos lineamientos que en la conversación con los bonistas privados. Cualquier acuerdo que se haga con el Fondo no puede pasar por mayores sacrificios del pueblo argentino, existe la imposibilidad del país de hacer frente al terrible endeudamiento que heredó este gobierno” sostuvo el dirigente sindical.
Por lo pronto, la postura del organismo parece clara: “Le deseo a la gente de la Argentina todo lo mejor en este momento tan difícil. Argentina ha sido golpeada dos veces, una por las dificultades económicas, el aumento de la pobreza, la inflación y las medidas que se han tomado para estabilizar la economía. Y la segunda vez por la pandemia que golpea a todos. Ha hecho bien en contener la pandemia. Sin embargo, allí, especialmente en las zonas pobres muy congestionadas, todavía hay un impacto significativo en el bienestar de las personas”, consideró Georgieva en la continuidad de su entrevista para CNN.
En ese sentido, dijo que espera “ayudar a la Argentina a definir unos objetivos de crecimiento a mediano plazo”, y que se buscará proporcionar una solución "duradera a lo que ha sido durante tanto tiempo ciclos de auge y caída en el país".