Había pasado un año desde la última actualización del salario mínimo: fue en octubre de 2019 cuando pasó de $12.500 a los $16.875 que rigen hasta este mes. En el medio, claro, una inflación que no dio abasto al ritmo una economía que acentuó su caída con la irrupción de la pandemia del coronavirus.
El acuerdo responde más a los intereses del gobierno y empresarios que al de los gremios, que ayer 13/10 habían adelantado que irían a la reunión con un reclamo de aumento que alcance para cubrir los costos de la Canasta Básica Alimentaria, que registró en agosto un valor de $ 45.477,66, sin la actualización inflacionaria de septiembre y octubre.
Si bien es cierto que un salario en ese orden podría afectar el mercado de trabajo que ya tan golpeado está, lo cierto es que la cifra finalmente acordada lejos está de acomodar el retraso frente el aumento inflación y el costo de la vida.
De todos modos, las centrales obreras terminando mostrando conformidad con la propuesta del 28% y así por primera vez en 4 años el incremento no debió definirse por decreto del Ejecutivo, sino que fue producto de un acuerdo entre las partes.
De acuerdo a la información trascendida, el aumento será pagado en 3 tramos sobre el actual haber de 16.875 pesos, que se abonarán un 12 por ciento en noviembre, un 10 por ciento en diciembre y otro 6 por ciento en marzo.