Concluye afirmando que "la producción y utilización de las bioenergías constituyen las bases de un país sostenible, contribuyendo al desarrollo de economías regionales, agregando valor en origen, permitiendo el autoabastecimiento en materia energética y preservando el medio ambiente".
Antes del mismo, sus miembros explicaron que no se firmó una resolución con los nuevos precios para el bioetanol (se hace en base al maíz o la caña de azúcar) y el biodiésel. En el caso del biodiésel las productoras no están entregando "no porque no quieran sino porque no pueden comprar el aceite, que aumentó casi US$100 en el último mes", a lo que se suma que Vicentín no está ofertando, lo que complica la situación.
Insisten en que el sector pasa una situación "gravísima" con empleados suspendidos y plantas paradas (sí se produce bioetanol) y que no reciben subsidios "al contrario de otras industrias que necesitan que les garanticen mejores precios que los fijados internacionalmente para hacer inversiones en la Argentina".
"Estamos en una situación crítica, con todas las plantas paradas. Estamos a la espera de que nos reciban los funcionarios", señaló un empresario al sitio 'iProfesional' que desde diciembre no puede encender una máquina porque si lo hace va a pérdida.
"El último precio, que se publicó en diciembre, ni siquiera nos ayuda a cubrir los costos variables. De hecho, estamos un 20% por debajo del nivel que necesitaríamos para equilibrar los números", agregó.
En tanto, afirman que "que no se cumpla con el corte es gravísimo para los motores de los autos que están calibrados para funcionar con la mezcla".
La suba que les permitiría un precio de equilibrio es de entre 10% y 15%, mínimo. En tanto, el impacto en el precio final del gasoil se estima en alrededor del 1%. "No impacta en la inflación, así que esa no puede ser la excusa de que no tengamos precios", indicaron desde la Liga.
La industria tiene 54 plantas en Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa, San Luis, Santiago del Estero, Córdoba, Tucumán, Jujuy y Salta, y genera unas 60.000 fuentes de trabajo entre directas e indirectas. En el caso del bioetanol y el biodiésel de pyme, toda su capacidad de producción se destina al mercado interno.
La Liga Bioenergética es, en efecto, un espacio integrado por las mencionadas provincias, y cámaras empresarias que reúnen a los principales industriales de biodiesel y bioetanol de Argentina.