Sin embargo, los números generados en los últimos meses hicieron imposible su mantenimiento para sostenerse abierto, y le dieron un golpe de “knock out” a una de las propuestas de mayor nivel en la provincia. De este modo, se sumó al pelotón de hoteles cinco estrellas que cerraron en Córdoba en los últimos meses fruto de la grave crisis que enfrenta el sector hotelero.
Durante el año pasado, el sector hotelero sufrió una caída del 60% en su actividad, desde abril a diciembre. A pesar de la apertura turística veraniega, la industria no pudo recuperar niveles normales y siguió en crisis, con un 39% menor ocupación que en la antigua normalidad.
Según la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica (FEHGRA), en Argentina, antes de las nuevas restricciones impuestas por el presidente Alberto Fernández, habían desaparecido alrededor del 10% de las empresas hoteleras del país, con una pérdida del 25% de los puestos de trabajo del sector durante la pandemia. Esto implica el cierre de unas 8 mil empresas, y la extinción de 170 mil puestos de trabajo del sector hotelero gastronómico.
Las estimaciones del Ministerio de Trabajo no están alejadas de lo planteado por FEHGRA, aunque solo registra el empleo en blanco. Por eso, la Nación estima una caída del 21% del empleo en el sector en el último año.
Proyecciones que no fueron.
En 2016, Alberto Albamonte explicaba claramente su visión respecto al proyecto de Howard Johnson en Carlos Paz y ponía como principal fundamento de este tipo de estructuras al turismo ejecutivo y de convenciones, que se vio altamente afectado durante la pandemia y es un reclamo permanente en la provincia. “Lo más importante de los estudios es la estimación de demanda potencial. Es decir, cuántas convenciones internacionales se han hecho en La Falda, ninguna. ¿Por qué? porque no existe la estructura. Si existiera la estructura… ¿cuántas convenciones serían? Nuestros productos son bastante novedosos y creemos que el gran potencial del crecimiento de la industria del turismo está dado en el interior del país”, expresaba Albamonte a Infonegocios, en la previa de la apertura en Carlos Paz.
Esto deja a las claras que la estructura que Córdoba había logrado montar alrededor del turismo ejecutivo se está cayendo a pedazos fruto de la pandemia y las restricciones impuestas por el Gobierno nacional, sobre todo al turismo internacional. “La facturación llega 70% por vía corporativa y el 30% por turismo. La clave está en desarrollar resort que atacan las dos puntas: el mercado corporativo de lunes a viernes y el mini turismo los fines de semana o vacaciones”, planteaba el presidente de Howard Johnson Argentina en aquel entonces.
De este modo, la provincia serrana que supo ser referente regional en el turismo ejecutivo, va perdiendo una industria que genera millones de dólares, atrayendo a turistas extranjeros que venían por negocios, además de los maletines que estos traían con propuestas de inversión.