Fitch puso en revisión con implicancias negativas la calificación "B" de la deuda de largo plazo en moneda extranjera de la Argentina. Esta decisión la tomó luego de que una corte de apelaciones en Nueva York determinara el pasado viernes que nuestro país discriminó a los tenedores de bonos en cesación de pagos al no abonarle los cupones al mismo tiempo que saldaba vencimientos de deuda con acreedores que aceptaron reestructurar sus títulos en dos canjes en el 2005 y en el 2010 (ver nota relacionada).
El fallo también dispuso que una corte inferior a cargo del juez Thomas Griessa le aconseje cómo deberán ser resarcidos los acreedores de deuda impaga, lo que causó incertidumbre en los mercados debido a que puede erosionar la capacidad de pago del país.
"En este momento, Fitch entiende que el gobierno de Argentina no está legalmente limitado en su capacidad de hacer pagos de su deuda cumplida bajo la ley de Nueva York sin hacer pagos a los demandantes", dijo la agencia.
"Pero, esto puede cambiar dependiendo de las observaciones y consideraciones del juez Griessa y de las subsecuentes consideraciones de la corte de apelaciones sobre estos temas", agregó.
Alrededor del 93% de la deuda argentina por unos US$100.000 millones que dejó de ser pagada en el 2002 debido a una severa crisis financiera fue canjeada en el 2005 y el 2010.
Los tenedores de bonos impagos que reclaman trato igualitario, considerados como "fondos buitres" por Argentina, intentan recuperar su inversión apuntando a embargar bienes del país en todo el mundo, tal como ocurrió con la Fragata Libertad en Ghana.
Esta mañana, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, salió a despejar rumores sobre algún pago a los fondos buitres al afirmar enfáticamente que el Gobierno "jamás le va a pagar" a los fondos buitre aunque llevó tranquilidad ante las dudas sobre un default al agregar que sí se abonará "al 93 por ciento de los acreedores que entraron al canje".
"Vamos a seguir pagándoles a ellos en dólares, euros y yenes, como corresponde. Vamos a respetar a ese 93 por ciento de los bonistas, muchos argentinos, que hicieron el esfuerzo que quieren aprovechar algunos vivos", sostuvo el funcionario que sin embargo no aclaró cuál será la estrategia del Gobierno ante el fallo de la Corte de Apelaciones de New York la semana pasada por el cual el juez Thomas Griesa ya arma un plan de pagos para la Argentina.