Según los directivos, la empresa de origen cordobés ubicada en la provincia de Buenos Aires tenía un plan para cancelar las deudas generadas por inversiones de infraestructura mediante una salida al mercado bursátil. Sin embargo, la volatilidad de los últimos tiempos habría impedido la medida, dejando que la deuda creciera y cayera en manos de la Justicia.
“Con el fin de asegurar la continuidad de sus actividades productivas propias de una industria esencial, proteger a sus más de 3.000 trabajadores, sus activos y los intereses de los propios acreedores, Molino Cañuelas, en conjunto con Cagsa, debió presentarse en concurso preventivo de acreedores”, había asegurado la empresa en un comunicado. Desde la cúpula directiva confirmaron que la actividad productiva seguirá siendo normal en la medida de que sea posible, “continuando con lanzamientos de nuevos productos y esperando llegar a una negociación definitiva a corto plazo”.