La fortaleza estratégica de China sobre las tierras raras
Aunque las tierras raras existen en varios rincones del planeta, China controla entre el 60 % y 70 % de su extracción y alrededor del 90 % de su procesamiento y refinación. Esta ventaja no es casual. Desde los años 80, bajo el liderazgo de Deng Xiaoping —quien afirmaba:
Oriente Medio tiene petróleo. China tiene tierras raras. Oriente Medio tiene petróleo. China tiene tierras raras.
El país asiático apostó por desarrollar una industria minera estratégica, incluso a costa del impacto ambiental.
Hoy, esa apuesta le otorga un poder de disuasión único: un eventual bloqueo de las exportaciones de tierras raras podría paralizar no solo la industria automotriz y tecnológica de Occidente, sino también sectores claves para su defensa militar. Sistemas como el F-35, avión de combate insignia de Estados Unidos, dependen directamente de elementos como el samario y el itrio, procesados casi exclusivamente en China.
image
El uso de tierras raras impacta en la defensa militar de Estados Unidos, incluída la producción del F-35.
Cómo impacta el control de China
La Unión Europea (UE), en su transición hacia una economía verde, enfrenta una vulnerabilidad aún mayor. Un político europeo advirtió a Financial Times recientemente que "nuestra dependencia energética de Rusia es muy leve en comparación con nuestra dependencia de China para los minerales críticos". Elementos como el germanio, crucial para baterías y energías renovables, provienen casi en su totalidad del mercado chino.
Tanto Washington como Bruselas han comenzado a reaccionar. La Ley de Materias Primas Críticas de la UE, en vigor desde el año pasado, establece metas para diversificar el suministro. En Estados Unidos, incluso acuerdos diplomáticos —como el reciente entre Ruanda y la República Democrática del Congo— se han utilizado como herramienta para asegurar derechos mineros estratégicos.
image
El acuerdo de paz firmado por Ruanda y República Democrática del Congo en junio pasado da acceso a Estados Unidos a de tierras raras.
Sin embargo, el camino hacia la independencia es largo y complejo. En Europa, no hay minas de tierras raras activas y apenas existen dos grandes plantas de procesamiento. Los obstáculos ambientales y regulatorios encarecen el desarrollo local de esta industria.
Un alto funcionario de seguridad occidental resumió la situación ante el mismo medio con brutal honestidad: “Se necesitaron más de 20 años para llegar a ser tan dependientes de China. Y se necesitarán otros 20 años para romper esa dependencia”.
En un mundo cada vez más polarizado, donde la rivalidad entre Estados Unidos y China se extiende más allá del comercio, las tierras raras se han convertido en un nuevo campo de batalla en el que Beijing tiene las de ganar.
Más noticias de Urgente24
La miniserie de 5 capítulos que todos maratonean sin parar
Los Menem no le dan paz a Javier Milei: $1.450 millones por seguridad al ANDIS
ANDISgate: Fingir demencia no concede impunidad
Lanús 1 - River 1: empate agónico del Granate, en una floja noche de ambos equipos
Julio fue malo, pero agosto ya es una pesadilla para Javier Milei