Por el contrario, la compañía debió reducirlos para sostener algo de demanda frente a la amenaza de importaciones.
La combinación de caída en ventas, presión de costos y desplome de márgenes llevó a la firma a un callejón sin salida.
Urgente24 habló al respecto en: Celulosa pierde $172.000 millones y pone en jaque su continuidad
La trampa del financiamiento caro
La necesidad de capital de trabajo creció de manera exponencial desde fines de 2024. La empresa recurrió a financiamiento de corto plazo con tasas en dólares de entre 35% y 45% anuales, reflejo de un mercado dominado por el “carry trade”.
Pero la situación explotó en marzo de 2025, tras el concurso de Los Grobo, el default de Red Surcos y la incertidumbre sobre el acuerdo con el FMI.
Muchos acreedores exigieron cancelar posiciones de inmediato, lo que generó un estrangulamiento financiero.
Producción paralizada y patrimonio negativo
Pese a los aportes de capital del accionista principal por US$ 7,6 millones, el oxígeno no alcanzó. En mayo la compañía informó su incapacidad de pagar ONs y cheques diferidos.
El crédito comercial se evaporó y las operaciones pasaron a “pago contra entrega”, esquema insostenible que derivó en la paralización de las plantas de Capitán Bermúdez y Zárate a fines de julio.
Al 31 de mayo de 2025, el patrimonio neto marcaba un rojo de $23.774 millones, situación que encuadra en causal de disolución, según la Ley General de Sociedades. Al 31 de mayo de 2025, el patrimonio neto marcaba un rojo de $23.774 millones, situación que encuadra en causal de disolución, según la Ley General de Sociedades.
La búsqueda desesperada de socios
En abril, Celulosa contrató a Valo Columbus, asesor financiero, para explorar reestructuración de pasivos y entrada de nuevos inversores. Si bien hay grupos evaluando, el acta admite que los tiempos y resultados son inciertos.
Mientras tanto, los acreedores mantienen una posición de “espera”, conscientes de que sin capital fresco la compañía no podrá repagar. Mientras tanto, los acreedores mantienen una posición de “espera”, conscientes de que sin capital fresco la compañía no podrá repagar.
El castigo del mercado
La noticia del concurso preventivo tuvo un impacto inmediato en el Merval. La acción CELU se hundió 13,08% en la rueda del 1 de septiembre, negociándose en $196, con un volumen efectivo superior a $61,9 millones y más de 317 mil acciones operadas. Durante la jornada, el papel llega a marcar un piso de $187,50, reflejando el fuerte castigo de los inversores que huyeron del activo ante la incertidumbre.
Este derrumbe refleja el deterioro de la confianza y coloca a Celulosa Argentina en la misma senda de otras compañías que atravesaron procesos concursales y vieron a sus papeles desplomarse en el mercado.
El desenlace
Ante este cuadro, el directorio concluyó que solo un concurso preventivo permitirá preservar la continuidad operativa, los activos y más de un millar de puestos de trabajo. La decisión se tomó por unanimidad y ya fue informada a la CNV.
Celulosa Argentina, que hace poco más de un año mostraba balances robustos, enfrenta ahora el desafío de sobrevivir en un proceso judicial que definirá su futuro y el de toda la cadena papelera en el país. Celulosa Argentina, que hace poco más de un año mostraba balances robustos, enfrenta ahora el desafío de sobrevivir en un proceso judicial que definirá su futuro y el de toda la cadena papelera en el país.
Otras lecturas de Urgente24:
PAMI paga hasta 5 y 6 veces más caros lentes intraoculares para jubilados
Las universidades presionan a Javier Milei: Nueva marcha federal a la vista
La estafa que circula vía Mercado Pago y nadie sabe cómo detenerla
El tren Rosario-Retiro se volvió una odisea: Demoras, cancelaciones y enojo