Las recomendaciones de Berlín incluirán una reforma laboral similar a la llevada a cabo en Alemania por el anterior canciller socialdemócrata, Gerhard Schröder, que llevó a un descenso continuado del desempleo desde la cifra récord de cinco millones de parados de 2005 a los tres millones actuales.
Entre las medidas propuestas por Berlín, en lo que concierne al mercado laboral, destaca la flexibilización de las normas de protección contra el despido, así como la creación de empleos con bajas cargas sociales y retenciones fiscales -es decir, los llamados minijobs- y los puestos de aprendizaje con la introdución del modelo dual de formación profesional.
De acuerdo con Der Spiegel, Alemania se propone crear una fórmula de zonas especiales para los países en situación más crítica en los que regirían incentivos fiscales (menos impuestos) para los inversores extranjeros. Además, se establecerían empresas fiduciarias destinadas a favorecer la privatización de empresas estatales de acuerdo con el modelo alemán.
Un portavoz del Ejecutivo alemán no ha querido comentar el artículo.