En cuanto al corte obligatorio de bioetanol (actualmente es de 12%, 6% de caña de azúcar y 6% de maíz) aumentará a partir del 1 de enero de 2027 al 15%. Este tendrá incrementos adicionales del 3% que serán negociados libremente desde 2027. No obstante, todo el 15% será negociado libremente a partir de 2031.
El Gobierno establece asignaciones y controles en este proyecto de ley. Es decir, hasta 2030, el corte del 12% se asignará según la capacidad de elaboración de cada empresa. La autoridad de aplicación podrá sancionar incumplimientos mediante revocaciones o licitaciones transparentes.
Además, el proyecto libertario plantea incrementos futuros en el porcentaje de corte obligatorio de los biocombustibles, que se acompañará de un esquema de negociación progresivo hasta 2031, lo que según los diputados incentivará una mayor flexibilidad y “libre mercado”.
Pero desde las cámaras aceiteras alertaron que con esta ley para 2031 “no habrá más pymes en la actividad”. Los empresarios entienden que se trata de un proyecto “pro-petrolero” que va contra de la agroindustria. Según informó La Nación, el proyecto ya fue girado a las Comisiones de Energía y Combustibles, y de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados.
También, estos valores van en contra de lo propuesto por la Liga Bioenergética, compuesta por Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Tucumán, Salta y Jujuy, que presentó un proyecto en la Legislatura Nacional donde buscan que el corte del bioetanol pase del 12% al 15% y el de biodiésel del 7,5% al 10% a partir de 2025.
Entre otras objeciones, se señala que el proyecto de Villaverde limita drásticamente el corte final, al mismo tiempo que habilita la participación de cualquier operador de la cadena sin restricción de capacidad, lo que incluye a empresas petroleras/mezcladoras.
Por otro lado, cuestionan que los libertarios le abren la puerta a la importación de biocombustibles: “elaborados en plantas instaladas fuera de la Argentina y a partir de materias primas de origen extranjero para el cumplimiento de los porcentajes de mezcla obligatoria, de verificarse que el precio de paridad de referencia de biocombustibles elaborados en plantas instaladas fuera de la Argentina y a partir de materias primas de origen extranjero y/o sus materias primas fuera inferior al precio ofertado para la compra de biocombustibles y/o sus materias primas de origen nacional”, observaron.
Respecto de la comercialización para el biodiésel, se mantendrá un segmento de empresas no exportadoras “actuales abastecedoras” a las cuales se les asignará un volumen decreciente en un periodo de seis años, haciéndose cero el 1 de enero del 2031.
En cuanto al segmento con asignación de cupos, la Secretaría de Energía se reserva el derecho de revocar la asignación o hacer licitaciones en caso de incumplimientos. “Los mezcladores podrán agregar biodiésel y/u otro biocombustible en adición al porcentaje obligatorio hasta el límite que impongan las normas técnicas en vigencia, pudiendo producir o adquirir dicho biodiésel y/o biocombustible adicional a cualquier empresa elaboradora”, señala.
Ante este panorama, los empresarios pymes esperan que las provincias de la Liga Bioenergética se expiden por el proyecto y piden un encuentro con el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, para plantear estas preocupaciones.
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