"Esperamos poder organizar un tour completo. Voy a jugar dos partidos en Brasil y uno en Colombia, pero espero también ir a Argentina", dijo el actual número 3 del ranking mundial, para muchos el tenista más trascendente de la historia.
"
Aún no sé qué ciudades o contra quién jugaremos exactamente, pero el Tour será seguramente a principios de diciembre. Colombia ya ha anunciado que voy a estar jugando allí, así que estamos buscando uno o dos lugares más", indicó.
Además, agregó:
"Para un trotamundos es siempre emocionante. Las personas que me conocen saben lo mucho que me gusta conocer nuevos países y nuevas culturas". También recordó que
"jugué juniors en México, Costa Rica y Venezuela, probablemente en 1996. Eso es lo más cerca que estuve de América del Sur"."Obviamente es especial ir a nuevos lugares. Para un trotamundos es siempre emocionante. Las personas que me conocen saben lo mucho que me gusta conocer gente nueva, nuevos países y nuevas culturas. Es un desafío", cerró
Federer.
Así, los encargados de traer a
Federer al país serán los mismos que organizaron la exhibición entre
Andre Agassi y
Pete Sampras en abril del año pasado. La sede será la misma, un estadio con capacidad para 14.000 asistentes montado especialmente en Tigre, el municipio que dirige
Sergio Massa y que acercaría buena parte del dinero que exige
Federer, a partir de los sponsors que espera, sumará.
No obstante, el principal auspiciante será Gillette, con quien Roger tiene una larga relación comercial.
Después de casi 15 años de carrera, y en la cúspide del tenis mundial, Federer reconoció su deseo de recorrer países que no conoce con sus últimos raquetazos. Su llegada implica un desembolso de dinero inédito para el mercado local, ya que además de su cachet, se deberá montar una cancha especial de cemento y afontar otro tipo de gastos estructurales.