Almada y Brizuela fueron denunciados por abuso sexual en una fiesta clandestina realizada a fines del 2020 en una casa alquilada por otro futbolista de Vélez, Lucero, y este mismo martes (09/02) fueron formalmente imputados por la fiscalía especializada en violencia de género, a cargo de Laura Zyseskind.
La causa, que tiene como principal imputado al ex director técnico del ascenso Juan José Acuña -que a la fecha permanece prófugo- es de fe fines del año pasado y no tenía a ningún jugador imputado formalmente. De hecho, se los había desligado a todos de la acusación, aunque no fueron totalmente apartados de la causa.
Al avanzar la investigación, luego de la feria judicial, la víctima se presentó nuevamente a declarar el viernes pasado y realizó una exposición de varias horas respecto de lo que sucedió en aquella fiesta en la que señaló directamente tanto a Almada como a Brizuela. En concreto, la víctima explicó que accedió a tener relaciones sexuales consentidas con el primero, pero luego ingresó a la habitación el segundo, pese a que ella no quería.
El hecho ocurrió en diciembre de 2020, cuando en la casa del delantero Juan Martín Lucero se llevó a cabo una fiesta en la que participaron varios integrantes del plantel profesional del club de Liniers. Después de la fiesta, Micaela Anahí Ruíz, denunció que fue abusada en el lugar y, días después, implicó directamente a los jugadores del club. En aquel momento, Vélez reaccionó denunciando legalmente a la abogada.
Zyseskind, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción Especializada en Violencia de Genero del Departamento Judicial de San Isidro, ahora resolvió imputar a los jugadores. Brizuela, por su parte, ya había tenido una denuncia por violencia de género en junio del año pasado, por lo que su situación, además, es de reincidencia.