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Sergio Raúl Marchi, la cintura de un pollo

Sergio Marchi es el titular de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), sindicato que agrupa a los jugadores profesionales de fútbol creado en 1944 por Fernando Bello y Adolfo Pedernera, que integra la Confederación General del Trabajo (CGT). En 1948 declaró una prolongada huelga en la que obtuvo el reconocimiento de salarios mínimos para los jugadores de 1ra. 2da. división. En 1973 obtuvo el Estatuto del Futbolista (Ley 20.160) y el 1er. convenio colectivo, que lleva el Nº 141/73. Pero Marchi pareciera que no es de esa estirpe.

Los jugadores de fútbol no son todos iguales. Es una mentira de base de quien dice representarlos.

Sergio Marchi debería saberlo porque él fue jugador de fútbol, alguna vez.

Cristian David Lucchetti, quien se trata por una diabetes, tenía más temor que Leonardo Ponzio a jugar el partido suspendido durante el fin de semana por decisión del plantel que debía enfrentar al equipo de Lucchetti.

Lucchetti es grupo de riesgo ante el coronavirus, y el traslado desde San Miguel de Tucumán a Ciudad de Buenos Aires lo preocupaba.

Pero él juega en Atlético de Tucumán, no en River Plate.

Y no es Ponzio, quien reunió a los jugadores y decidieron tomar una decisión precautoria que Marchi no tuvo aún la inteligencia ni la decisión de imitar.

En un país no pueden existir 2 mensajes diferentes: una sociedad que debate limitar los espacios comunes, restringir la actividad social, deportiva y hasta laboral no necesita una reunión de todos los jugadores para definir que el fútbol tiene que parar.

En un país en el que se debate suspender los vuelos de cabotaje, ¿sigue el fútbol? Ni siquiera podrán los planteles llegar a destino pero el dirigente sigue dudando.

Esto es lo que demuestra que Marchi tiene "la cintura de un pollo", tal como decían en el barrio a esos jugadores sin capacidad para la gambeta, o a los vecinos que siempre la embarraban.

En la contradicción también cayó el simpatizante de Argentinos Juniors que comanda la Nación, Alberto Fernández, quien afirmó que no veía mal la continuidad del fútbol a puertas cerradas pero a la vez confesab a que estaba en estudio la posibilidad de cerrar el país por 10 días: ¡¡¿¿??!!

Contradicciones enormes. Pero Fernández es abogado y Marchi es sindicalista de los jugadores.

Uno de los problemas de la pandemia es no tomar precauciones, y algo de eso ocurrió en la Argentina porque el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, super simpatizante de Racing Club de Avellaneda, no la vio venir con la intensidad que vino.

Ginés parecía Ronnie Simpson, aquel arquero del Celtic, que no vio venir el disparo de Juan Carlos Cárdenas, que le dio aquella Intercontinental a 'la Academia'.

Pero Ginés tampoco es jugador ni lo fue. Marchi sí, conoce lo que opinan los deportistas profesionales que dice representar pero como un vulgar sindicalista quiere reunir a todos para entonces ¿presionar tal vez a los que reclamen?

En el interín, Marchi ya se ha convertido en un personaje impopular en su propio sindicato, por su afán de defender los intereses de la TV, probablemente, o los de un par de dirigentes interesados en jugar a la política antes que al deporte.

El fútbol equivalente al argentino -Brasil y México- decidió frenar sus competiciones, sumándose a lo que viene sucediendo con algunas de las principales ligas de Europa, y motivos hay media docena, pero Marchi, casi patotero, dice que quiere escuchar a todos los jugadores, dando a entender que no todos piensan igual, que pueden ser minoría los que opinan tal como los de River Plate, etc.

En definitiva, el club o grupo o banda del delirante regreso al Fútbol para Todos, al que aparentemente pertenece Marchi, quiere seguir aún cuando los jugadores digan que no.

“Hemos hablado con casi todos. Hay que tener paciencia. En toda situación de pandemia lo que hay que tomar son decisiones grupales y no salidas individualistas”, dijo Marchi en diálogo con TyC Sports.

Pero Tinelli jugando al fútbol siempre fue un buen jugador de volleyball y Tapia no da ni para arquero aún cuando tenga un estadio en el que su nombre es casi más grande que el terreno de juego. En cambio Marchi fue jugador y dice que representa a los jugadores.

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