En un partido apretado y muy friccionado, fue el Barcelona quien más intentó llevar el protagonismo, con mayor posesión del balón e intentando tener un juego asociado, sin depender exclusivamente del astro argentino, algo que se venía repitiendo en los últimos encuentros. De todos modos, la falta de profundidad fue una constante.
Las más claras fueron del equipo culé. La primera, en el inicio del segundo tiempo, en los pies sel holandés Frenkie de Jong, quien recibió un pase magistral de Messi que lo dejó mano a mano con el arquero pero que no pudo capitalizar debido a que una vez que estaba para eludir al guardameta, prefirió fingir una infracción de éste que el árbitro no terminó comprando.
Luego apareció Griezmann, quien ingresó en el segundo tiempo, que con un potente remate exigió a Unai Simon. Pero la más clara para el visitante llegaría a dos minutos del final,cuando Messi, dentro del área, remató tras recibir un buen pase filtrado de Arthur pero la pelota encontró nuevamente los pies del arquero local, una de las figuras del partido.
Cuando parecía que el partido se dirigía al alargue, un último centro al área del Barcelona encontró la cabeza de Iñaki Williams y de esta manera, en el minuto 93 el Bilbao encontró el gol que le dio la clasificación.
Se trata del segundo batacazo del día. El primero lo protagonizó la Real Sociedad tras vencer 4 a 3 al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, pocos minutos antes.
Será la primera vez en 10 años, que al menos uno de los dos gigantes de España no esté en la final de la Copa del Rey. Para el Barcelona supone un golpe mayor, puesto que previamente había sido eliminada de la Supercopa Española y en La Liga corre por detrás del conjunto Merengue.