El “Rojo” conmovió en la noche del sábado 15/05 por todo lo que pasó en las últimas semanas; por el Covid positivo de Julio César Falcioni siendo paciente de riesgo; por la pérdida de su compañera durante 46 años. Por los arbitrajes, que casi lo dejan afuera de los cuartos (nadie olvida el penal que Mauro Vigliano inventó contra Racing) y porque Pablo Echavarría le expulsó de manera injusta a Thomas Ortega. Pero Independiente tiene un plus. En la cancha, son once jugadores (en este caso terminaron siendo diez). Y entre ellos, el arquero Sebastián Sosa se vistió de héroe, quien, tras el 0 a 0 frente a Estudiantes de la Plata, se consagró con dos grandes atajadas en una definición por penales ganada por el “Diablo” 4 a 1. Independiente, que fue duramente cuestionado en estos últimos tiempos, se metió entre los cuatro mejores equipos de la Copa de la Liga.
Por otro lado, en Racing, Juan Antonio Pizzi sufrió fuertes críticas por el mal rendimiento del equipo y hasta hace un par de días sonaba muy fuerte el nombre de Antonio el “Turco” Mohamed para reemplazarlo. A pesar de estos fuertes rumores, la “Academia” siguió saltando cada uno de los obstáculos que le aparecían en el camino y, más allá de que no brillaba, se transformó en un hueso duro de roer.
Una vez superadas todas estas dificultades, Racing, que había clasificado sufriendo, dejó atrás a Vélez Sarsfield, el mejor de la fase regular, y en su cancha. Tras el 0-0 en los 90’, los penales volvieron a darle felicidad (4-2), con Gabriel Arias atajando uno, volviendo a ser decisivo. Así se metió en las semifinales (donde chocará con Boca) y continúa en carrera en todas las competiciones.
Por otra parte, Boca Juniors y River Plate ratificaron que este tipo de partidos son duelos aparte y que poco importa cómo llegaba cada uno. Es que lejos de sentirse inferior por el brote de Covid que padeció en la previa de este compromiso y que lo imposibilitó contar con 15 jugadores, entre ellos, seis titulares, el “Millonario” le jugó de igual a igual al “Xeneize” en “La Bombonera”, donde por momentos llenó de interrogantes al dueño de casa con el empate parcial. Por eso, luego del 1-1 en el tiempo reglamentario, Boca terminó acertando en los penales (se impuso 4-2) y sacó pasaje a las semifinales, instancia en la que enfrentará a Racing.
En consecuencia, ninguno de los clasificados pudo pasar del empate y tuvieron que apelar a los penales para acceder a las semifinales; aunque lo visto podría dejar asentado de que ninguno de éstos protagonistas, no quiso, no pudo y o no se animó a faltarle el respeto al adversario.