En un proyecto presentado en la Legislatura, que lleva la firma de varios legisladores, el ex Secretario de Deportes de la Nación expresó su repudio y consideró que “resulta inconcebible que quien con su gestión ha multiplicado la pobreza de nuestra Nación y que, a su vez, ha actuado reiteradamente en contra de la actividad social que realizan nuestros Clubes de Fútbol, sea designado al frente de una institución que persigue el objetivo de mejorar la vida de los jóvenes desfavorecidos en todo el mundo”.
Además agregó que “es importante recordar que Mauricio Macri castigó a las organizaciones deportivas de base, llevó adelante políticas que conducían a la venta de infraestructura deportiva de alto rendimiento y no demostró la voluntad política de solucionar las dificultades económicas a las que se vieron sometidas dichas instituciones en virtud de su acción de gobierno”.
El legislador también remarcó que las políticas que ha defendido Macri durante su vida pública están en contradicción con los principios de la Fundación de la FIFA, la cual busca un “cambio social positivo a través del fútbol”.
“Acompañamos las declaraciones de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), de la Superliga Argentina de Fútbol (SAF) y de dirigentes de todos los niveles del fútbol nacional”, finalizó Morresi.
Macri pasará a presidir un organismo que cuenta con el apoyo económico de la FIFA –proporcionó una suma inicial de 4.400.000 dólares en su lanzamiento–, pero también tiene otras diversas fuentes para financiamiento como donaciones, herencias, legados u obsequios de todo tipo, según expresan en el informe de actividades de la entidad sin fines de lucro que se lanzó al terminar el año 2018. La misma fue creada con la idea de “paliar los problemas sociales” de diversa índole que afectan a los países más necesitados, pero también con la intención de reparar la infraestructura deportiva dañada en el planeta.