Boca y River no se veían las caras desde el 22 de octubre de 2019 cuando el equipo de Marcelo Gallardo, pese a perder 1-0 de visitante, lo eliminó de las semifinales del máximo torneo continental.
La pandemia de coronavirus, que mantuvo el fútbol suspendido en todo el mundo, impidió que en 2020 hubiera superclásico, algo que no se registraba desde 1929.
La emergencia sanitaria trastocó todos los calendarios, por esa razón este Boca-River tuvo una fecha inédita como el 2 de enero que se convirtió en el más tempranero de la historia. El juego que tenía ese récord era el 3-0 que el “Xeneize” obtuvo el 6 de enero de 1932.
En el primer episodio, el “Millonario” marcó de entrada el ritmo de juego y el manejo de la pelota permitiéndole acorralar al “Xeneize” desde la mitad de cancha. De ahí, Rafael Santos Borré y Jorge Carrascal sorprendieron con un remate cada uno que motivaron las reacciones del arquero boquense Esteban Andrada. Al margen del dominio riverplatense, Edwin Cardona y Sebastián Villa se recostaron por los costados para intentar perforar el fondo adversario.
No obstante, a los 10’, casi sin proponérselo, Ramón “Wanchope” Ábila sacó provecho de un error en la defensa de River y abrió el marcador 1-0 para los de Miguel Ángel Russo tras recibir un centro atrás de Emmanuel Mas.
A raíz de la desventaja, los comandados por el “Muñeco” Gallardo empezaron a sumar méritos para conseguir el empate con el empuje Bruno Zuculini y de Nicolás De la Cruz. Por lo tanto, Carrascal descargó un fuerte remate que pegó en el palo derecho de Andrada. Al rato, Paulo Díaz lanzó un cabezazo que quedó en las manos de Andrada.
Más allá del resultado victorioso para los de la Ribera, River siguió dominando, mantuvo el control de la pelota aunque se sintió incómodo y sentía cada vez más impotente. En el cierre, De la Cruz estuvo cerca de anotar la igualdad pero su disparo fue controlado por Esteban Andrada.
Ya en el segundo capítulo, ambos equipos hicieron mover el banco suplentes aunque el “Xeneize” dominó de entrada con un tiro débil de Mauro Zárate tras recibir un pase de “Wanchope” Ábila que rápidamente motivó la reacción de Armani.
River estuvo más punzante, dinámico por los costados, en tanto, Boca apuntó a mantener el marcador de la mano de Ábila y Zárate. Sin embargo, Jorman Campuzano se retiró expulsado por propinarle una trompada a Matías Suárez.
A partir de ahí, Boca quedó con un jugador menos y sintió la levantada del “Millonario” que tuvo su premio con un cabezazo del juvenil Federico Girotti que convirtió el 1-1, a los 28’, tras recibir un centro desde la derecha de Leonardo Ponzio. En una diferencia de 2’, apareció Santos Borré que, de cabeza, a los 30’, dio vuelta el marcador y asestó el 1-2.
Por lo tanto, River tomó el control absoluto del encuentro y acorraló a Boca sobre su campo. No obstante, a los 34’, Enzo Pérez se hizo acreedor de la tarjeta roja por cometerle un grosero “planchazo” Nicolás Capaldo.
Por consiguiente, los dos equipos quedaron con 10 hombres por lado, algo que Boca supo aprovechar de la mano de Sebastián Villa que, a los 40’, anotó la igualdad 2-2 tras ser asistido por un pase preciso de Carlos Tevez y definió de frente al arco de Armani.
El final estuvo marcado por la polémica a causa de un fuerte cruce que mantuvieron Villa y Borré que derivó en las peleas entre los jugadores de ambos equipos.
En consecuencia, Boca y River firmaron un atractivo y entretenido empate pero el “plato fuerte” será la Copa Libertadores, donde chocarán con Santos y con Palmeiras, en lo que puede ser el paso previo de un nuevo encuentro superclásico en la final del torneo continental.