El club de Núñez tenía todo organizado para jugar en el River Camp, su centro de entrenamiento en la localidad bonaerense de Ezeiza, pero la LPF le denegó esa posibilidad el último sábado 31/10, a poco más de 24 horas del inicio del juego.
La dirigencia “millonaria” argumentó que ya no había tiempo de conseguir un nuevo lugar y la organización que preside Marcelo Tinelli postergó el partido para este mismo martes (03/11) y le dio plazo hasta el último domingo 01/11 para que informara un estadio.
En medio de la pulseada política, River también pidió la intervención de la AFA, después de que su presidente Claudio “Chiqui” Tapia recorriera las instalaciones del River Camp el último jueves 29/10 y diera prácticamente por hecha la realización del partido allí.
Pero la entidad con sede en Viamonte 1366 se corrió de la disputa y finalmente River presentó bajo protesta el estadio de Independiente, donde ejerce su condición de local en la Copa Libertadores desde que el estadio Monumental ingresó en refacción, a principios de agosto pasado.
Entre los argumentos utilizados en la carta presentada para rechazar el pedido, la Liga se ampara en el artículo 84 del Reglamento General de la AFA sobre la capacidad de los estadios (16.000 espectadores), asegura que no ha llegado habilitación alguna de los organismos de seguridad para disputar un partido profesional en el predio y afirmaba que los argumentos de River no fueron suficientes como para aprobar la moción.
Además, la entidad que preside Marcelo Tinelli mantiene su postura inicial de rechazarlo para garantizar la más alta calidad del producto televisivo, sostenía que hay “múltiples solicitudes de otros clubes para tener la misma concesión” e insistía en que, en caso de una posterior flexibilización para la prensa, el predio no cumplía los requisitos de infraestructura para “recibir una mayor concurrencia de personas, como prensa o televisión”. Y había dejado en claro que la institución de Núñez debía resolver la sede de dicho encuentro y conseguir un “estadio a la altura de un club de la magnitud e importancia no solo a nivel local sino internacional de River”.
En una carta que dio a conocer a través de las redes sociales, River respondió punto por punto los considerandos de la Liga Profesional en su resolución para rechazar el “River Camp” de Ezeiza como lugar de disputa del partido ante el “Taladro”.
“Esta reciente notificación por parte de la Liga, a menos de 24 horas del comienzo de la producción del evento, imposibilita cualquier tipo de resolución en algún otro sentido que no sea el ya planteado por el Club”, expresó River al responderle a la LPF.
Además indicó que “la recepción en River Camp de la cartelería y material propio de la LPF para la producción del partido conlleva a un indubitable reconocimiento por parte de la Liga Profesional de Fútbol de la utilización de River Camp para el partido a disputarse el domingo 1º de noviembre del corriente año”.
“En virtud de los fundamentos aquí expuestos, solicitamos que sea la Asociación del Fútbol Argentino quien resuelva el diferendo en cuestión”, afirmó River.
“La documentación presentada por el C.A. River Plate no resulta suficiente para conmover el criterio de esta Mesa Directiva y apartarse de los reglamentos y no existen antecedentes de partidos oficiales disputados en predios de entrenamiento”, argumentó la LPF en la misiva, que lleva las firmas de Tinelli, Cristian Malaspina (vicepresidente primero -Argentinos Juniors-), Hernán Arboleya (vicepresidente segundo -Lanús-), Sergio Rapisarda (secretario - Vélez), Gabriel Pellegrino (prosecretario - Gimnasia) y Mario Leito (vicepresidente tercero - Atlético Tucumán).
En ese sentido, remarcaron que si permitiesen actuar a River -que está remodelando su estadio “Monumental”- en su centro deportivo de Ezeiza tendrían que “hacer extensible la misma concesión para el resto de los clubes y ello solo conllevaría gravísimas consecuencias en términos de producto televisivo, de jerarquía de la Liga y por consiguiente del Fútbol Argentino”.
El partido de este martes (03/11) marcará la vuelta de River al fútbol argentino 241 días después del fatídico empate con Atlético Tucumán (1-1) que lo privó de ser campeón en la última fecha de la Superliga (SAF).
Al fin de semana siguiente, el equipo de Marcelo Gallardo no se presentó para jugar con los tucumanos en la primera jornada de la Copa de la Superliga debido a la sospecha de un caso de coronavirus en el club y luego el fútbol local ingresó en un largo receso por la pandemia.
Desde entonces, el “Millonario” jugó cinco partidos por la Libertadores con un balance de cuatro victorias y un empate.
Sin competencia internacional en lo inmediato, dado que se enfrentará con Athletico Paranaense de Brasil por octavos de final el 24 de noviembre y 1 de diciembre, Gallardo dispondrá de lo mejor para el estreno en la Copa de la LPF.
El equipo que presentará ante Banfield será el que jugó regularmente en la Libertadores después del parate por la emergencia sanitaria mundial por el coronavirus, con el chileno Paulo Díaz ratificado como primer central tras la salida de Lucas Martínez Quarta a la Fiorentina de Italia.
La intención del “Muñeco” es repetir esa formación el próximo sábado frente a Rosario Central para imprimirle ritmo de competencia con vista a la serie eliminatorias frente a los brasileños.
Para Banfield este partido tiene una especial trascendencia, pues será el debut como entrenador de Javier “Archu” Sanguinetti (49 años), excapitán y defensor histórico del club, poseedor del récord de presencias como jugador con 425 partidos.
El exayudante del “Emperador” Julio César Falcioni no contará mañana con los delanteros Luciano Pons y Agustín Urzi, que se recuperan de distintas lesiones.