Campuzano, expulsado el sábado por la noche a los 12 minutos del segundo tiempo del superclásico con River Plate (2-2), acusó un tirón al disputar una pelota con el futbolista de River Nicolás De la Cruz y es muy difícil que pueda llegar para la revancha ante el Santos en San Pablo, el miércoles (13/01).
Si bien en el entrenamiento de la mañana de este lunes (04/01) en el predio de Ezeiza, el técnico no hizo un ejercicio táctico para despejar un posible equipo, se especula que el reemplazante del colombiano saldrá entre Leonardo Jara y el juvenil Alan Varela.
Asimismo, Nicolás Capaldo será el otro integrante del doble 5, ya que Diego “Pulpo” González, que viene de una contractura en el recto anterior del muslo derecho, practicó en forma normal pero no está para jugar desde el inicio e iría al banco de los suplentes.
Jara, de todos modos, tiene su lugar asegurado en la formación ya que, de no jugar en el medio campo, lo hará en el costado derecho de la defensa en desmedro de Julio Buffarini.
Así, el probable equipo de Boca es el siguiente: Esteban Andrada; Jara o Buffarini, Lisandro López, Carlos Izquierdoz y Frank Fabra; Eduardo Salvio, Capaldo, Jara o Varela y Sebastián Villa; Franco Soldano y Carlos Tevez.
De esta manera, al no estar ni Jorman Campuzano ni Diego González habrá dos variantes entre los titulares que lograron la clasificación ante Racing Club en los cuartos de final.
El técnico analiza las variantes ya que de poner de volante central a Jara, como lo hizo el sábado en el superclásico desde los 16 minutos de la parte final cuando entró por Edwin Cardona, jugará Buffarini, de pobres rendimientos en los últimos partidos y quien a partir del 1 de enero puede empezar a buscar club ya que su contrato vence el 30 de junio de este año.
La otra salida es la de hacer debutar en la Copa al juvenil Varela, de apenas 19 años, quien tiene sólo dos partidos en primera, ante Independiente y Huracán por la Copa Diego Maradona.
Por otra parte, el departamento médico informó que el plantel se hizo este mismo lunes (04/01) los hisopados correspondiente por el protocolo de la Conmebol y todos dieron negativos.
El plantel de Boca volverá a practicar este martes (05/01) desde las 9 en el complejo Pedro Pompilio de Casa Amarilla y luego quedará concentrado en un hotel del barrio de Monserrat a la espera del partido del próximo miércoles.
Boca y Santos jugarán el primer partido de la serie este miércoles (06/01) desde las 19.10 en La Bombonera, con el arbitraje del chileno Roberto Tobar.
A principios de 2020, Santos había logrado sus primeros seis puntos antes de la suspensión por la pandemia, poco se esperaba del Peixe luego de la reanudación: en septiembre, tras superar un conflicto con el plantel por la reducción salarial y la salida de Jesualdo Ferreira de la dirección técnica, explotó el escándalo que involucró a su presidente José Carlos Peres, quien fue separado de su cargo y, unos meses después, el 93% de los socios votó a favor del impeachment. Sin embargo, finalizó la fase de grupos con 16 puntos sobre 18 (solo empató ante Olimpia) y finalizó como el segundo mejor líder de grupo por diferencia de gol. En octavos de final dio la sorpresa al ganar 2-1 en la altura de Quito y por eso a la Liga no le alcanzó con el 1-0 en Vila Belmiro. Y en cuartos de final, tras el 1-1 en la ida en Porto Alegre, demolió por 4-1 a Gremio.
Por otro lado, el Brasileirao lo encuentra con 38 puntos en la octava de posición, zona de Copa Sudamericana, pero a solo dos de Palmeiras, el último que se clasificaría a la fase eliminatoria de la Copa Libertadores 2021.
La juventud del plantel se complementa a la perfección con un experimentado entrenador: Alexi Stival, más conocido como Cuca, quien logró la hazaña de ganar la Copa Libertadores 2013 con Atlético Mineiro, que tenía como figura a Ronaldinho. Tiene 57 años y es entrenador desde 1998. Luego de un extenso recorrido por el ascenso brasileño, tuvo oportunidades en buena parte de los equipos “grandes” del país. Además del mencionado título con el Galo, obtuvo una vez el Brasileirao, en 2016 con Palmeiras. Este es su tercer ciclo al frente del club, ya que estuvo en 2008 y entre 2018 y 2019.
En tanto, River Plate, finalista de las últimas dos ediciones de la Copa Libertadores de América, recibirá este martes (05/01) al Palmeiras en el primer partido de la semifinal que se definirá la semana próxima en Brasil.
La vuelta se disputará el próximo martes 12 en el estadio Allianz Parque de San Pablo y el ganador se clasificará a la gran final única del sábado 30 de enero en el Maracaná de Río de Janeiro.
El “Millonario” afrontará su tercera semifinal consecutiva y la cuarta de las últimas cinco ediciones siendo el campeón en 2015 y 2018.
El equipo de Marcelo Gallardo demostró ser uno de los mejores equipos de Sudamérica y persigue su quinto título de Copa Libertadores luego de los obtenidos también en 1986 y 1996.
Luego de ganar su grupo, River Plate eliminó a Athletico Paranaense (1-1 y 1-0) y en cuartos de final aplastó a Nacional, de Uruguay, con un resultado global de 8-2 (con triunfos 2-0 y 6-2).
Ahora, el equipo de Núñez tendrá como rival a un grande de Brasil que volvió a estar entre los cuatro mejores de Sudamérica luego de 20 años.
Palmeiras conquistó por única vez la Copa Libertadores en 1999 luego de eliminar a River en la semifinal y la última final que jugó fue al año siguiente, en el 2000, cuando cayó con el Boca de Carlos Bianchi.
En el medio, el “Verdao” fue dos veces campeón del campeonato brasileño (2016 y 2018) y este año conquistó el torneo Paulista pero tiene la deuda pendiente en el plano internacional.
River llega a esta instancia en un gran presente ya que arrastra un invicto de trece partidos con diez triunfos y tres empates y desde que se reanudó la competencia solo perdió un partido (3-1 ante Banfield por la Copa Diego Maradona).
El equipo del “Muñeco” Gallardo ofreció una muestra más de su carácter el pasado sábado cuando le dio vuelta el superclásico a Boca Juniors en La Bombonera en tres minutos pero tras la expulsión de Enzo Pérez se tuvo que conformar con un empate 2-2 que todavía lo mantiene con posibilidades de ser finalista.
A pesar de la ausencia de público y no jugar en el estadio Monumental por su proceso de remodelación, River se hizo fuerte en el estadio de Independiente ya que ganó los cuatro encuentros que disputó por Copa Libertadores y solo recibió un gol.
El poderío de River también queda en evidencia con sus números en la Copa Libertadores ya que desde que fue eliminado por Lanús (4-2) en la semifinal 2017 solo perdió cuatro partidos: una semifinal con Gremio (1-0 en 2018) que luego dio vuelta; la siguiente con Boca (1-0 en 2019) que igual le permitió clasificarse a la final; la final con Flamengo (2-1 en 2019) y el debut en la presente edición en Ecuador contra Liga de Quito (3-0) que jugó con equipo alternativo.
Es decir, apenas cinco derrotas en 38 partidos del torneo más exigente del continente, de los cuales ganó18 y empató los 15 restantes.
El único inconveniente para Gallardo se planteó en el lateral izquierdo ya que en el mismo partido contra Arsenal sufrió las lesiones de Fabrizio Angileri y Milton Casco.
El ex Godoy Cruz ya quedó descartado por un desgarro en el isquiotibial izquierdo y se ilusiona con llegar a la revancha, mientras que el entrerriano evolucionó de la distensión en el mismo músculo que su compañero y fue incluido en la lista de convocados.
Si no llega Casco, Gallardo repetirá la defensa que utilizó en La Bombonera con Javier Pinola como lateral y Robert Rojas y el chileno Paulo Díaz como centrales.
Lo cierto es que el “Millonario” sufre mucho en defensa ya que no pudo suplantar a Lucas Martínez Quarta en el centro de la cancha mientras que el “Xeneize”, en tres jugadas de ataque, mostró su efectividad en el arco contrario.
Palmeiras superó el grupo que compartió con Tigre como líder e invicto con 16 puntos pero los malos resultados en el campeonato brasileño provocaron la salida del experimentado entrenador Vanderlei Luxemburgo.
Tras intentar contratar al español Miguel Ángel Ramírez, de Independiente del Valle, y sondear a los argentinos Gabriel Heinze y Sebastián Beccacece, el club paulista se decidió por el joven portugués Abel Ferreira.
El DT, 42 años, asumió a principios de noviembre luego de haber dirigido previamente a PAOK de Grecia, Braga y el equipo B de Sporting Lisboa, donde hizo gran parte de su carrera como jugador y fue compañero de los argentinos Leandro Romagnoli y Leandro Grimi.
Bajo la conducción de Ferreira, Palmeiras volvió a los puestos de clasificación a la Copa Libertadores en el “Brasileirao” y también se metió en la final de la Copa de Brasil.
En la fase eliminatoria de la Libertadores, el equipo paulista superó ampliamente a Delfín, de Ecuador, con un global de 8-1 (3-1 y 5-0) y con Libertad, empató en Paraguay (1-1) y liquidó la serie como local (3-0).
La principal ausencia en el equipo brasileño será la del experimentado mediocampista Felipe Melo, confeso simpatizante de Boca Juniors, que sufrió en noviembre pasado una lesión en el tobillo pero igualmente viajó con la delegación y podría reaparecer en la revancha.
En consecuencia, los dos brasileños son muy poderosos en la ofensiva y los números lo demuestran pero el “Millonario” y el “Xeneize” no la tendrán fácil aunque los cuatro protagonistas prometen sacarse muchas “chispas”.