El arquero Javier Burrai (30 años), con pasado en Sarmiento de Junín y Gimnasia de Jujuy; los mediocampistas Sergio López (32), surgido de Temperley; Michael Hoyos (29), iniciado en Estudiantes de La Plata y Leandro Martínez (26), nacido en San Martín de San Juan.
Los otros dos son símbolos de la institución, con nacionalidad ecuatoriana, el “Pony” Matías Oyola (38), ex River Plate e Independiente; y el rosarino Damián Díaz (35), talentoso organizador que tuvo un paso sin suceso por Boca en la temporada 2008/2009.
Boca, seis veces campeón (1977, 1978, 2000, 2001, 2003 y 2007), y Barcelona, finalista en 1990 y 1998, se enfrentaron cuatro veces por la Copa Libertadores en las ediciones de 2003 y 2013.
El equipo argentino perdió el invicto ante el conjunto de Guayaquil, con un saldo de tres victorias, un empate y una caída.
Ni bien se puso en marcha el primer episodio, el “Xeneize” tomó por sorpresa al equipo “Canario” con un remate a la carrera de Cristián Pavón que rápidamente controló el arquero Burrai. Hasta esos momentos, el elenco boquense tuvo el control de la pelota y del juego pero no podía cruzar la mitad de cancha porque le cedía el terreno y el esférico al combinado de los “canarios”.
Ante esta caída en el rendimiento de Boca, Barcelona de Ecuador se aprovechó de los errores del equipo de “La Ribera” en el fondo que derivó en un peligroso cabezazo de Carlos Garcés que quedó en las manos del guardavalla Agustín Rossi.
Lo cierto es que Boca no encontró coordinación en los pases para armar jugadas de ataque, tampoco, fluidez en las acciones. En medio de este desconcierto boquense, Byron Castillo ejecutó un centro desde la derecha que motivó la reacción rápida de Rossi.
Por lo tanto, el “Xeneize” careció de profundidad y claridad en las pocas jugadas peligrosa con las que contaron Nicolás Capaldo, Alan Varela y Emmanuel Mas.
En el cierre, Boca no tuvo iniciativa y estuvo muy desorientado pese a tener argumentos para golpear a Barcelona.
El amanecer del segundo capítulo arrancó con sustos para el “Xeneize” con un “venenoso” disparo de Bruno Piñatares tras un pase de Hoyos que quedó abortó Agustín Rossi. Una vez superado el susto, Boca parecía rearmarse de a poco con Pavón, Lisandro López, Capaldo y Agustín Obando en la ofensiva.
Por eso, el cuadro boquense daba algunos vestigios querer tomar el ritmo de juego aunque rápidamente el conjunto ecuatoriano estuvo más afilado con dos situaciones peligrosas seguidas de Nixon Molina y un remate de media vuelta de Emmanuel Martínez que motivó una doble atajada de Rossi.
Cuando transcurrían los 17’, Carlos Garcés se aprovechó de la debilidad del fondo “Xeneize” convirtió el 1-0 para Barcelona luego de ser asistido por un centro de Hoyos.
A partir de la desventaja, el técnico Miguel Ángel Russo hizo mover el banco de suplentes con el ingreso de Carlos Tevez que descolocó el área contraria con un centro desde la derecha para Lisandro López que saltó para cabecear pero Burrai fue rápido de reflejos. Posteriormente, Gonzalo Maroni y Franco Soldano estuvieron cerca de convertir el empate para Boca.
En el epílogo, el “Xeneize” atacó desordenado y desperado porque los minutos se consumían y en el último minuto, el juvenil Oscar Zeballos se perdió la agónica igualdad.
En consecuencia, Boca, por los cambios en el segundo tiempo, mereció ganar o empatar el encuentro; aunque hay que mencionar que la caída no le hace mucho drama porque tendrá posibilidades de recuperarse. Por consiguiente, el “Xeneize” no jugó para nada bien pero Barcelona, con poco, fue efectivo y le alcanzó para llevarse la victoria.
En la próxima jornada, Boca visitará el martes (11/05), a las 19:15, al Santos de Brasil en el Estadio Urbano Caldeira por el partido de vuelta de la cuarta fecha del Grupo C.