El conjunto dirigido por el entrenador Sebastián Beccacece viene de dejar en el camino a Flamengo, último campeón del torneo continental, tras dos empates 1-1 y un 5-3 a favor en la definición por penales en el mítico estadio Maracaná de Rio de Janeiro.
Mientras que en el ámbito local, Racing cayó por 2-1 y con mayoría de jugadores suplentes ante Vélez Sarsfield, por la primera jornada de la Zona Complementación B de la Copa Diego Maradona.
Boca, por su parte, clasificó a la presente instancia luego de haber vencido 5-4 por penales a Internacional tras un triunfo por 1-0 en Porto Alegre y una derrota por idéntico marcador en “La Bombonera”, que motivó el desempate desde los 12 pasos.
Además, por el torneo local, el equipo dirigido por Miguel Ángel Russo empató como local con Arsenal de Sarandí (1-1) por la fecha 1 de la Zona Campeonato A de la Copa Diego Maradona.
En conferencia de prensa, Beccacece lanzó desafiante: “Nosotros ya sacamos a Flamengo y ahora vamos por otro candidato, porque llegamos bien a este partido. El sueño es muy grande y nos moviliza, lo que nos brinda un plus ante un rival que es candidato, pero nadie le puede quitar la ilusión a la gente de Racing”.
“A Diego Milito (el secretario técnico que anunció que dejará el cargo cuando se complete la participación racinguista en esta Libertadores) le pedí que siga como manager hasta el final. Es que lo concreto ahora es que solamente estamos enfocados en este presente, porque es muy lindo estar en cuartos de final luego de haber eliminado al último campeón. Estamos disfrutándolo mucho y también aprendiendo”, subrayó.
Sebastián Beccacece insistió con que este miércoles (16/12) Racing “va a jugar con el corazón para tratar de sacar a otro candidato. Tenemos que competir desde la humildad y la convicción, asumiendo los riesgos que implica una eliminatoria ante un equipo como Boca”.
“Y ojalá que después del partido sólo tengamos que hablar del juego, porque nuestras energías están puestas ahí, en hacer nuestro juego y aprovechar esta oportunidad de llegar a las semifinales de la Libertadores”, aclaró finalmente Sebastián Beccacece respecto de los cuestionamientos a los arbitrajes realizados durante el partido por la Copa Diego Maradona ante Vélez, cuando dijo que los perjudicaban “en el torneo local y en la Copa”.
En este compromiso copero, el técnico académico Sebastián Beccacece carga con una responsabilidad muy grande sobre sus espaldas a causa de que su trabajo no convence a sus dirigidos y quedó inmerso en una crisis que se originó por la salida del director deportivo Diego Milito enfrentado con el presidente Víctor Blanco.
Lo cierto es que el Príncipe, de 41 años, daría un paso al costado luego de tres años de gestión, debido a algunos cortocircuitos que mantiene con Roberto Torres (responsable de la seguridad del plantel), Adrián Fernández (encargado del fútbol amateur) y Miguel Jiménez (vicepresidente de la entidad). Además, el manager no cuenta con el apoyo de Blanco en algunas decisiones propias como la incorporación de refuerzos o la remodelación en la infraestructura del predio Tita Mattiussi.
Por otra parte, desde la propia dirigencia albiceleste tienen la intención de retener en sus funciones al ídolo que se retiró en la Academia y fue partícipe de los títulos del 2001 y del 2014.
El gesto del presidente fue bajar a Fernández del viaje a Tucumán, donde la Academia cayó frente al “Decano” y quedó fuera de la pelea por el campeonato.
Pero en las cuatro paredes de Avellaneda mencionan que fue un gesto mínimo y de “cordialidad”, dado que el dirigente a cargo del fútbol amateur viaja muy pocas veces, salvo cuando se trata de instancias importantes. Quien suele viajar en estos casos es el vice segundo Alfredo Chiodini, pero tampoco lo hará por compromisos laborales que tiene en Brasil. Otro detalle no menor como “gesto de reconciliación” es que el jueves 19/11 viajaron juntos y en un vuelo privado Milito y Blanco junto con Sebastián Beccacece.
Según algunos allegados al equipo profesional, el técnico comenzó a perder el apoyo de algunos de los jugadores debido a sus constantes trabajos exigentes en los entrenamientos que derivaron en las lesiones de 11 protagonistas. La falta de empatía acompañada de las decisiones que involucran a las partidas de integrantes como Javi García, Alejandro “Pulpo” González y (posiblemente en diciembre) Darío Cvitanich resquebrajaron la solidez de un grupo que empezó a sentir el inicio de una grieta, reveló Doble Amarilla.
Desde el oficialismo no niegan que ven a un Víctor Blanco “muy dolido” por la interna. En las últimas horas del miércoles 18/11 tuvo charlas con su familia y su círculo íntimo y se lo mostró desganado y golpeado anímicamente. Lo que manifiesta es que el club tuvo un crecimiento notable respecto de años anteriores, pero que ahora todo se superpone a discusiones internas que hacen mella en la conducción. Es más, hay quienes se atreven a decir que, a estas horas, podría estar en duda su candidatura a la reelección, según lo revelado por ese medio.
Por otro lado, Russo ya tiene la lista de concentrados y en la misma hay una ausencia significativa.
Se trata de Ramón “Wanchope” Ábila, quien estaba entrenando diferenciado. El DT prefirió dejar afuera de la lista a Wanchope pensando en que el delantero termine su recuperación para estar disponible para el partido de vuelta en la Bombonera.
El que sí está en la nómina es Mauro Zárate, quien no jugó el fin de semana ante Arsenal por la Copa Diego Maradona debido a una leve molestia, por lo que Miguel Ángel Russo tiene una variante más en el frente de ataque.
El historial entre Racing y Boca en competencias internacionales y oficiales de la Conmebol registra nueve enfrentamientos, con cuatro triunfos para el “Xeneize” y cinco empates.
Mientras que en el marco de los choques por Copa Libertadores se cruzaron cinco veces, con tres victorias para Boca y dos igualdades.
El equipo que consiga pasar de fase se medirá con el ganador de la llave que integran Gremio de Porto Alegre y Santos de San Pablo. En el partido de ida empataron 1-1 y este mismo miércoles (16/12) definirán al vencedor del cruce entre los dos equipos brasileños.