Por lo tanto, actual secretario técnico del Barcelona, sostuvo que “miraba los partidos y no miraba el resultado sino cómo se jugaba, la táctica, el trabajo de los jugadores que no jugaban mucho. Me fijo en esos detalles. Muchos jugadores no estaban satisfechos ni trabajaban mucho y también había un tema de comunicación interna. La relación entrenador-vestuario siempre ha sido buena, pero hay cosas que como ex jugador puedo oler. Comuniqué al club lo que pensaba y había que tomar una decisión”.
Horas después, Messi publicó una historia de Instagram con la imagen de la entrevista y una dura respuesta dirigida a su ex compañero y actual secretario técnico del club catalán.
“Sinceramente no me gusta hacer estas cosas pero creo que cada uno tiene que ser responsable de sus tareas y hacerse cargo de sus decisiones”, expresó el delantero del ‘Barsa’.
Y amplió: “los jugadores (nos hacemos cargo) de lo que pasa en la cancha y además somos los primeros en reconocer cuando no estuvimos bien. Los responsables del área de la dirección deportiva también deben asumir sus responsabilidades y sobre todo hacerse cargo de las decisiones que toman”.
Y cerró: “Por último creo que cuando se habla de jugadores, habría que dar nombres porque sino se nos está ensuciando a todos y alimentando cosas que se dicen y no son ciertas”.
Ante esta situación, Messi respaldó a Valverde cuando estaba a punto de ser echado de la institución ‘Culé’. Por otra parte, el ex técnico Gerardo Martino había intentado despejar las versiones que aseguraban que el rosarino daba órdenes cuando él era su técnico.
En una entrevista que concedió al diario español Mundo Deportivo, el ‘Tata’ Martino señaló que “nunca hice lo que dijo Messi. Ese mito se creó, lo dijeron un montón de personas. No lo desmiento yo, lo desmienten los hechos. Cuando una revisa quién fue al Mundial de 2014, quién volvió en 2015 y decían que no volvía. Quién volvió luego en 2017 y decían que no volvería. Cuando pasa eso sólo hay que sentarse y analizar”.
Ernesto Valverde fue despedido del club el 13 de enero de este año, pero la presencia del Txingurri había comenzado a ser cuestionada después de que su equipo cayera de una forma impensada ante el Liverpool por las semifinales de la Champions League 2018-2019, cuando el elenco culé dilapidó el 3-0 a favor que había conseguido en la ida y se despidió con un 4-0 en contra.
Su salida se hizo realidad luego de empatar 2-2 en el clásico ante el Espanyol y tras quedar eliminado de la Supercopa de España. En su lugar, fue anunciado ese mismo día Quique Setién, de 61 años, admirador de Josep Guardiola y de Johan Cruyff.
“Quique era ADN, la ilusión de trabajar y detalles de jugadores que no juegan mucho y se sienten parte del grupo. La comunicación debe fluir y esto hace que el equipo se una y compita mejor”, señaló Abidal en la misma entrevista sobre el nuevo DT.
Este cortocircuito entre Messi y Abidal es una señal de alarma para el Barcelona ya que el delantero argentino se encuentra negociando su renovación de contrato. El vínculo termina el 1 de junio de 2021 y, según parece, La Pulga pretende extenderlo por un años más, aunque desde la dirigencia quieren que la firma dure al menos por dos temporadas.