Los días de la "sobrevida" de Tony transcurren en el pueblito británico donde vive. Visita a su padre con alzheimer, quien no lo reconoce excepto en momentos esporádicos, y va a trabajar al diario local donde es periodista, el Tambury Gazette. Cuida a su sobrino, se hace amigo de una prostituta, a la que contrata para la que le lave los platos, y en determinado momento comienza también a consumir drogas para dejar de sentir tanto dolor.
Dado que ya nada le importa, tampoco si vive o muere, decide empezar a decir y hacer todo lo que se le de la gana, aunque rápidamente descubre que esto trae consecuencias.
Va todos los días a visitar la tumba de su esposa, y se sienta en un banco donde también lo hace otra viuda reciente, Anne (interpretada por Penelope Wilton). Anne es mayor que Tony y los consejos que le da son una de las joyas de la serie.
En un momento el hermano de Lisa, quien además es el jefe de Tony en el Tambury Gazette, le arregla una cita con alguien. Tony no quiere ir, no le ve el sentido. Se lo comenta a Anne y ella le dice que quizás el sentido de ir a esa cita es simplemente hacer sentir bien a esa mujer con la que va a salir. Que el mundo no gira solamente en torno a él y su dolor. Todavía está vivo, puede ver el sol cada mañana, y puede hacer cosas para hacer sentir bien a las personas que tiene a su alrededor.
Tony finalmente accede a esa cita, que resulta un desopilante fracaso rotundo. Sin embargo, algo ya se movió dentro de él. A partir de ese momento, comienza a ver las cosas con otros ojos.
"After Life" trata sobre las pequeñas cosas, los pequeños placeres que nos pueden reconectar con la vida, en los peores momentos. Una amistad nueva, una atracción inesperada por alguien a quien nunca habíamos prestado atención, el ladrido de una perra, el cariño de los compañeros de trabajo.
Y todo contado a través del tamiz del genial humor negro británico.
Es un testimonio de que siempre vale la pena seguir viviendo, aún tras la muerte de un ser querido que se siente como propia.
Por: Delfina Korn