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Guarderías, un tema bien complejo

Días atrás surgió el tema en la Redacción a causa de una anécdota: en la Vicente López, de Jorge Macri, conseguir una vacante en una guardería es una tarea imposible. Luego ocurre otra cuestión: en teoría, las prioridades son para los hogares más humildes, y los más pudientes pueden contratar personas que cuiden a los hijos. Quedan atrapados en el sandwich los hogares de la clase media-media y media-baja. No es diferente a otros municipios, desnudando una realidad complicada: para que las familias puedan trabajar hay que poder dejar a los hijos en lugares adecuados. Luego apareció la siguiente nota, que permite otra lectura: en los países supuestamente 'progresistas' la cobertura es inferior a los países supuestamente no tan 'progresistas'.

 

RIO (O Globo) – A pesar del avance en el acceso a las guarderías en Brasil, el país tiene solo 55,2% de sus niños de 4 años matriculados en algún establecimiento de enseñanza, tasa que es la 6ta. peor en una comparación con 34 países. En México, la cobertura escolar en esa franja de edad es de 99% y en Chile de 75%. La media de los países de la OCDE queda en alrededor de 80%.
 
Con los niños fuera de la red de enseñanza, se hace más difícil la inserción de las mujeres en el mercado de trabajo, mostró la Síntesis de Indicadores Sociales del IBGE. De las madres que tienen hijos hasta de 3 años que van a guardería, 71,7% están trabajando. Si ningún niño en esa franja etaria está matriculado, la tasa cae a 43,9%. Si algún niño va a la guardería, pero no todos los que tienen menos de 3 años, la participación en el mercado de trabajo también es baja: 43,4%.
 
Clara Araújo, profesora de pos-graduación en Ciencias Sociales de la Uerj e investigadora de las cuestiones de género, dice que esa correlación vuelve evidente la importancia de la oferta de guarderías:
 
"El trabajo femenino está marcado aún por la precariedad e informalidad o en tiempo parcial, a causa de la responsabilidad única del cuidado de los hijos. Hasta crece la participación de los países en la tarea, pero aún es una actividad predominantemente femenina. Si alguien tiene que trabajar menos para cuidar de su hijo, esa persona es la mujer. La proporción de niños en esa franja etaria que van a guardería es aún muy pequeña."
 
Entre los niños de hasta 3 años, 20,8% de ellos asisten a instituciones de enseñanza en 2011, el doble de las 10,6% de 2001. En la franja etaria de 4 a 5 años, la tasa subió de 55% a 77,4%.
 
Doble escolaridad
 
Amanda Teles, de 30 años, es una de las mujeres que están afuera del mercado de trabajo para cuidar su hijo, Vicente, de 3 años. Sin dinero para mandarlo a una guardería privada, no tiene con quien dejarlo.
 
"Mi mamá ya cuida de otra nieta y sería muy pesado para ella quedarse con dos niños pequeños y su padre, enfermo a los 86 años. Por eso resolví quedarme en casa", afirma.
 
Amanda llegó a buscar guarderías públicas en Laranjeiras, donde vive, pero la mayoría es para niños mayores de 3 años y otras exigían como criterio para la matricula un rendimiento familiar más bajo.
 
En 2011, había 48.642 guarderías para 10,5 millones de niños hasta de tres años, de las cuales 20.048 (ó 41,2%) eran privadas y 28.594 (58,7%), públicas.
 
El estudio del IBGE también muestra el menor tiempo de la mujer en el trabajo remunerado. Los hombres trabajan en promedio 6,3 horas más que las mujeres. Sin embargo, cuando se suman los quehaceres domésticos, esa jornada femenina es de 6,8 horas mayor que la de los hombres. Mientras los hombres trabajan 52,7 horas por semana, considerando el trabajo remunerado y los quehaceres domésticos, las mujeres tienen jornada de 58,5 horas.
 
Para la socióloga Ana Saboia, coordinadora general de la Síntesis de Indicadores Sociales, las políticas públicas están en el camino correcto. En el programa Brasil Carinhoso, la meta es construir 6.000 guarderías hasta 2014. 

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