Volviendo a Catalunya, durante el tradicional discurso institucional en la víspera del “Onze de Setembre”, el 'president' ha hecho suyo el "clamor" por la independencia que está previsto que recorra el centro de la capital catalana. Una marcha en la que no estará presente pero que acompañará "de corazón". Según explicó, "vuestro clamor es el mío, vuestra voz es la mía y vuestros anhelos los míos".
La manifestación, que se prevé que será histórica tanto por su naturaleza independentista como por la posible afluencia masiva de ciudadanos, recorrerá el centro de Barcelona tras el lema 'Catalunya, nou Estat d'Europa' (Cataluña, nuevo Estado de Europa).
Durante su alocución desde el Palau de la Generalitat, aprovechó la ocasión para aclarar que la movilización serviría, también, para presionar al Gobierno en busca del gran objetivo del Govern: el pacto fiscal. Una fórmula similar a la de Euskadi y Navarra, convertida en piedra de toque de la legislatura y que, como ha asegurado, llevarían a Catalunya "más Justicia y más libertad".
El 'president', que tiene previsto comenzar las negociaciones con Mariano Rajoy en torno al pacto fiscal el próximo 20/09, considera que "no hay batalla más urgente ni reto más importante que la soberanía fiscal de nuestro país".
Mas admitió que los catalanes caminan entre zozobras económicas por "las incertidumbres e inseguridades" del proyecto europeo "y la falta de visión y de sentido de Estado que impera en España". Un panorama ante el que Catalunya debe demostrar que "aspiramos a más como nación".
Las sombras económicas, no obstante, no han menguado el optimismo del 'president', quien considera que "nunca como ahora Catalunya había estado tan cerca de su aspiración y su anhelo de plenitud nacional".
Mas arrancó el discurso de la Diada recordando el "clima de dificultades económicas y sociales crecientes" que vive Catalunya, una situación que, a su juicio, sólo puede encararse de una manera: "hacerle frente y plantar cara". El presidente de la Generalitat ha considerado que la crisis "pone a prueba nuestra resistencia y nuestro espíritu de superación".
Ante ello, Mas hizo una llamada a la esperanza con una triple mirada, al pasado, al presente y al futuro del país. Ha sido en la proyección hacia delante que el presidente ha constado que "cada día que pasa más y más catalanes se incorporan al sentimiento y al concepto de que es a nosotros a quien nos corresponde decidir libremente nuestro futuro como pueblo y nación". Por ello, considera que "nunca como hoy Catalunya había estado tan cerca de su aspiración y su anhelo de plenitud nacional".
Mas criticó a aquellos que contraponen "las aspiraciones nacionales de Catalunya" y el "bienestar de sus ciudadanos" y considera que la "soberanía fiscal es a la vez un acto de afirmación nacional y una acto de afirmación social".
Frente a las enormes dificultades en el contexto europeo y español, Mas insistió en reclamar a los ciudadanos "no sólo comprensión, sino compromiso e implicación de todos".