El medio señala que ante la controversia sobre el matrimonio gay, James escribió desde Los Angeles que ese sentimiento antigay "se extiende a familias como la mía". Agrega, "aunque la mayoría de los cristianos no se van tan lejos como para desconocer por completo a sus hijos gays", como lo hizo su padre.
Finalmente, James señaló que realmente "los enemigos del matrimonio gay contribuyen a romper la verdadera y sagrada unión familiar".
La carta
"James: esta es una carta difícil, pero necesaria de escribir.
Deseo que tu llamada telefónica no haya sido para recibir mi bendición por tu estilo de vida degradante. Tengo buenos recuerdos del tiempo que pasamos juntos, pero todo eso quedó en el pasado.
En el futuro, no esperes conversar conmigo. No habrá comunicación en absoluto. No te iré a visitar, ni yo te quiero en mi casa.
Tú hiciste tu elección, aunque pueda ser la incorrecta. Dios no tenía la intención de ese antinatural estilo de vida.
Si decides no asistir a mi funeral, mi familia y amigos lo van a entender.
Ten buen cumpleaños y una buena vida.
Cualquier intercambio de regalos no será aceptado.
Adiós,
Papá".