El Tribunal de Cuentas uruguayo, en la auditoría que realizó a la Comisión Administradora del Río de la Plata, afirmó: "Ello no fue cumplido y no precisamente por la actitud de la delegación uruguaya".
Sin embargo, nada ha ocurrido desde entonces.
Por lo tanto, el presidente José Mujica es fuertemente cuestionado en su país por lo que se entienden son concesiones sin contrapartida a Cristina Fernández.
Aun cuando le provoca un deterioro en su imagen pública, Mujica sigue manteniendo su apoyo a la Presidente argentina y afirmando que ella no faltará a los compromisos vigentes.
Por ahora, siguen las controversias antes que los acuerdos.
La Cancillería argentina difundió el martes 24/07 un comunicado en el cual responde a lo publicado por los diarios Clarín y La Nación, sobre el informe del Tribunal de Cuentas de Uruguay de auditoría sobre la prórroga del contrato de mantenimiento del canal Martín García.
La Cancillería señala:
> “Llama la atención que los auditores uruguayos hablen de sus dudas respecto del procedimiento cuando despejarlas fue la razón de la convocatoria a que realicen su investigación”.
> “Con respecto a dichas dudas, la posición argentina es que las develen lo antes posible, a menos que todo sea parte del interés de evitar el diálogo fraterno que la Argentina desea construir con la República y el pueblo uruguayo”.
En cuanto a las demoras de Argentina y que éstas se debían a un interés en favorecer a la empresa Riovía, la Cancillería argentina enfatiza que “mientras que la empresa llegó a valorizar el precio del trabajo en US$ 18 millones, finalmente concluyó en el acuerdo de prórroga suscripto el 7 de febrero de 2012, por el que se estableció el precio de US$ 15.150.000 anuales. La supuesta demora, de la cual es sospechada la Argentina, resultó en un ahorro de US$ 2.850.000. ¿Será esta reducción de precios la que motiva las notas quejándose de la demora?”, ironiza el comunicado.
Respecto al argumento de que las demoras podían deberse también a que la Argentina pretendería retrasar el dragado del canal Martín García para favorecer al canal argentino Emilio Mitre, la Cancillería argentina señaló que “el canal binacional Martín García es utilizado mayoritariamente -en más del 80%- por buques que tienen como destino a puertos argentinos. La Argentina será el país más beneficiado por dicha profundización a pesar de las infundadas creencias de ciertos políticos uruguayos de que la Argentina obtendría amplias ventajas con un canal de menor dragado”.
Por último, en cuanto a la existencia de intentos de soborno a miembros de la delegación uruguaya en la CARP, las autoridades argentinas indican: “Resta recordar que el gobierno uruguayo, a través del canciller Luis Almagro y el mismo embajador Francisco Bustillo, en ocasión de su comparecencia a informar al Senado de Uruguay, el 13 de junio pasado, desmintió las versiones sobre los supuestos hechos de corrupción”.
Pasan las semanas y Argentina mantiene sus trabas al dragado del canal Martín García. La obra que permitiría a Uruguay sacar de sus puertos buques de gran porte llenos de mercadería exportable sin depender de Buenos Aires sigue postergada por decisión política del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
El punto de conflicto se centra en las condiciones del pliego para llamar a licitación a empresas que lleven de 32 a 34 pies la profundidad del canal Martín García.
Argentina hizo todo lo posible para postergar la decisión, puso palos en la rueda al acuerdo y en la última reunión de la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP), celebrada en Buenos Aires hace 10 días, la delegación de ese país dijo no tener “novedad” sobre la aprobación.
Según relató a El Observador una fuente oficial, los delegados argentinos manifestaron no tener “ninguna instrucción” de la cancillería de su país para avanzar en el proceso por el dragado.
Lo último que había sucedido en torno al tema era la visita del canciller argentino Héctor Timerman para anunciar que estudiarían y aprobarían las condiciones en el pliego para realizar el llamado. Ello llevó al canciller uruguayo Luis Almagro a anunciar el pasado 12 de junio en el Parlamento, cuando la oposición lo cuestionaba en la Cámara de Senadores por un pedido de coima en el seno de la CARP, que “en 72 horas” se terminarían las negociaciones.
Luego de eso, Argentina entregó el resto de sus observaciones al pliego inicial, recibió las sugerencias de cambio de Uruguay, pero, hasta el momento, no comunicó si está de acuerdo o no con ellas, para dar, de una vez por todas, el paso fundamental que permita dragar el canal.
Fuentes diplomáticas transmitieron a El Observador que a nadie sorprendió en la CARP el nuevo desaire de Argentina. La próxima reunión, de hecho, será el 30 de julio y allí está previsto analizar el mantenimiento del actual dragado, por lo que en el corto plazo tampoco hay expectativas de novedades auspiciosas para los intereses del gobierno de José Mujica.
De todos modos, el gobierno uruguayo sigue apostando ciegamente a que Argentina cumplirá el cronograma acordado para la licitación del canal, a pesar de que hasta ahora solo hubo aplazamientos por distintos motivos, a lo que se sumaron sospechas de corrupción para favorecer a una empresa.
Almagro reconoció en el Parlamento que no se avanzó lo rápido que hubiera deseado y cuestionó las denuncias de la prensa que, según el ministro, fueron un “foul” a las negociaciones. El Observador informó hace tres meses de un intento de coima al presidente de la delegación uruguaya en la CARP, Francisco Bustillo. Ese diplomático le escribió una nota al ministro el 10 de marzo de 2011, narrándole lo ocurrido en setiembre de 2010, y la tituló ¿Intento de soborno?En el gobierno se habla de octubre para realizar el llamado.
“Si el calendario se cumple –dijo el vicecanciller Roberto Conde a mediados de junio–, estamos a 90 días de abrir los cuatro sobres con las ofertas técnicas y económicas que darán por tierra toda sospecha de corrupción”. Por ahora, todo sigue a la espera de Argentina.