Opción 1: Intentar la 'justicia por mano propia' en una defensa ante la acción delictiva. Por cierto que implica un gran riesgo para las personas que participan de la situación, y sin duda requiere de preparación y aún así no es fácil. Hay decenas de caso, por ejemplo, de policías que mueren al resistirse a un asalto. Se supone que un policía tiene más entrenamiento que una persona que no lo es.
Opción 2: Entregar en todo lo posible lo que reclaman los delincuentes y salvar la vida de quienes están en peligro en ese momento.
Son opciones bien diferentes, y es lógico que cada familia y cada individuo tenga un protocolo al respecto, que es intransferible porque depende de cuestiones bien complejas.
ahora, el protocolo de la policía sugiere procurar actuar con tranquilidad y prudencia ante situaciones de riesgo o de intimidación. Recomienda "no intentar actos heroicos. Recuerde que la seguridad de las personas es lo más importante", dicen.
Además, será importante fijarse en las características físicas de los ladrones y en los detalles que puedan ayudar a la policía a identificarlos posteriormente: vestimenta, dirección de la huida, matrícula de vehículos, etc.
Luego, avisar inmediatamente a la policía y dar la dirección exacta del establecimiento y un teléfono de contacto. Además, no conviene tocar nada que pueda servir para obtener el rastro de huellas u otros indicios sobre los autores.
Sin embargo, hay personas que se resisten a dejar librada al azar su seguridad, en tiempos de feroz inseguridad. Donde se desconoce en qué estado están los delincuentes, si bajos los efectos de las drogas, entonces el desenlace es incierto. Por eso, muchos optan por comprar armas, y usarlas en defensa propia. Pero es importante saber el riesgo que ello implica. En el caso Echecopar, fueron aproximadamente 18 los tiros que se escucharon.
¿El resultado? El actor recibió tres disparos y su hijo, cuatro. En tanto, uno de los delincuentes murió y otro escapó herido aunque ya fue apresado cuando concurrió a un hospitald e San Martín. Otros dos permanecen prófugos.
Echecopar ya había sido víctima de otro robo, en el que pudo detener a los agresores. Pero esta vez, la situación resultó mucho más violenta.
Por lo pronto, la familia será sometida a declaraciones acerca de lo que ocurrió anoche, se abrirá un expediente y se realizarán los peritajes sobre el cuerpo del delincuente.
Como una jugada del destino, el caso evoca la serie producida por Echecopar en 2002, Contrafuego. Un policía se cobraba justicia en las calles de la Ciudad.
Los hechos
Todo comenzó alrededor de las 22 cuando el hijo de 24 años se encontraba cerca de la casa de su novia, en la zona de Las Lomas, en un auto Mercedes Benz de la familia. Cuatro delincuentes llegaron al lugar en un Ford Galaxy y abordaron a la pareja en su propio vehículo. Fue así que los obligaron a ir hasta la casa de Etchecopar. Al ingresar a la vivienda, abordaron a Adriana, la esposa del actor, y a su hija embarazada. Los asaltantes se mostraban muy agresivos a pesar de que las mujeres no intentaban resistirse. Según una versión, Baby tampoco opuso resistencia en un primer momento.
Con el correr de los minutos, sin embargo, mientras la agresividad iba en aumento, en un episodio no del todo aclarado el actor decidió tomar un arma y defenderse. Se desató el tiroteo y en el duro enfrentamiento, en el que padre e hijo resultaron heridos, uno de los ladrones cayó muerto. A Baby, quien también sufrió los disparos, le pareció ver que uno los hombres escapaba sangrando. Precisamente en el hospital de San Martín fue detenido, poco después, un hombre que se presentó a la guardia con heridas de bala, y es considerado sospechoso de haber intentado asaltar al conductor de Radio 10.
Los miembros de la banda se fueron en el Mercedes Benz de la familia que, pasada la medianoche, apareció en Bogado y Curupaytí, en el barrio Santa Rita. El otro vehículo que usaron, el Ford Galaxy, quedó frente a la casa de los Etchecopar.
Minutos después del enfrentamiento, Baby y Federico llegaron al Hospital Central Melchor Posse, de San Isidro, con heridas graves y casi en simultáneo fueron intervenidos quirúrgicamente. Mientras tanto, los patrulleros de la comisaría primera de San Isidro cercaron la casa familiar de Francia 137 –en la cuadra hay una garita de seguridad, que en el momento del asalto habría estado vacía, según los vecinos–. En un principio, las vidas de Baby y Federico pendieron de un hilo. Con el paso de las horas no obstante, desde el hospital se informó que estaán fuera de peligro, aunque todavía graves.
Pero ¿y si los delincuentes tenían mejor puntería? Por ahora, fue una resistencia exitosa a un atraco pero el riesgo fue elevadísimo, y por eso el debate es oportuno.