A su vez, Manes aseguró que el radicalismo tiene por delante un desafío importante, que es lograr que Argentina deje atrás años de "problemas estructurales" y desencuentros.
"En 1983 la UCR lideró la lucha por la reconstrucción democrática y lo logró. Fue el último gran proyecto compartido que nos unió y inspiro a todos los argentinos”.
Con ese ejemplo, pidió observar al trabajo realizado por Alfredo Cornejo y Rodolfo Suárez en Mendoza; al de Gerardo Morales en Jujuy; al de Gustavo Valdés en Corrientes y "a los intendentes de Buenos Aires y a los 600 intendentes que tiene el radicalismo en el país”.
“Venimos a proponer una revolución que nos va a sacar del pozo porque no nos alcanza con un parche, con mejorar un poco", dijo el neurocientífico.
"El mundo cambió y nosotros tenemos que cambiar. Necesitamos un nuevo radicalismo para un nuevo mundo y para una nueva Argentina", agregó.
Y añadió: “Debemos empezar en casa, por nosotros. Los partidos políticos no tienen sentido de existir para siempre si no se reforman, si no cambian o no son flexibles".
Entre los presentes estuvieron, de manera virtual y presencial, Gerardo Morales, gobernador de Jujuy, Gustavo Valdés, de Corrientes, Ernesto Sanz, Alfredo Cornejo, Gustavo Posse, Mario Negri, Luis Naidenoff y Alejandra Lordén, vicepresidenta del Comité Nacional, entre otros.
El radicalismo vuelve a la cancha