Además, se acordó que la CGT y el Gobierno van a trabajar en forma conjunta para contener la demanda alimentaria en los sectores más vulnerables. Los líderes de la cúpula de los gremios se comprometieron a pasar un listado con los comedores por asistir. Se trata de áreas o barrios donde los movimientos sociales y la Iglesia no llegan.
"Fue una muy buena reunión. La CGT tiene ánimo conciliador", dijo a La Nación la ministra, manteniendo el tono moderado que es habitual entre sus colegas del Gobierno después de la derrota de las PASO. Desde el oficialismo intentan a toda costa frenar el reclamo y las movilizaciones de las organizaciones sociales y los sindicatos: el objetivo principal es llegar a diciembre en pie.
Desde la central, estuvieron presentes Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (Soesgype), Antonio Caló (UOM), José Luis Lingieri (Obras Sanitarias), Andrés Rodríguez (UPCN), Armando Cavalieri (Comercio) y Gerardo Martínez (Uocra). También pidieron la declaración de emergencia alimentaria, pero desde el Ejecutivo sostuvieron que ese debate debe realizarse en el Congreso.
"Es obligación primaria, indelegable y constitutiva del Estado garantizar la alimentación y nutrición adecuadas de la población. La crisis económica que estalló en las últimas semanas no hizo más que agudizar la grave situación social", aseguraron Daer y Acuña en la carta pública que llevó sus firmas dirigida al presidente Mauricio Macri.
“La Emergencia Alimentaria depende del Congreso de la Nación y es en ese marco donde se va a tratar. Hay distintos proyectos y va a ser ahí”, respondió la ministra luego de la reunión.
Los bloques opositores trabajan en un proyecto que sería debatido en una sesión especial para el próximo jueves 12/9. Según el borrador que circula, se buscará declarar la emergencia alimentaria y aumentar en un 50% las partidas para comedores y merenderos de todo el país hasta fin de año, habilitando a Jefatura de Gabinete a reasignar partidas presupuestarias para tal fin.