Para empezar, la funcionaria desvinculó las cifras del empleo de inmigrantes de la problemática de la pobreza y el desempleo estructurales de la Argentina.
Luego, explicó que la mayoría de los argentinos que recibía un plan social cuando asumieron como gobierno en 2015 no había terminado el secundario y que, así, se hace muy dificultoso que estas personas puedan conseguir trabajo en el país.
Y contó: "Lo que hicimos fue reempadronar a todos los que tenían una asistencia, unas 400 mil personas, el 80% de ella sin el secundario terminado. Más allá de la dificultad de generar empleo hoy en la Argentina, sin secundario terminado y ninguna capacitación: ¿podés salir a buscar trabajo? ¿vas a conseguir trabajo? No. Entonces, todo este tiempo nos ocupamos de que esas personas que quisieran pudieran formarse. Ahora, el que no quería dejaba de tener la asistencia".
Luego, remarcó que la capacitación y la terminalidad educativa son dos condiciones obligatorias para sostener hoy la asistencia social. "Hoy el 90% se mantuvo [dentro del plan social] y tenemos muchos que ya están terminando el secundario y muchos recibiendo capacitaciones. Y 27 mil personas que dejaron el plan social para conseguir un trabajo. Pero necesitamos que se generen 400 mil puestos de trabajo para que dejen de tener la asistencia del ministerio que es la única que reciben y puedan generar sus propios ingresos", dijo.
"Las herramientas que tenemos desde el ministerio tienen que ser herramientas transitorias. Es la única manera de revertir la pobreza", concluyó.