Sergio Massa apaga el fuego de los agitadores
Cerrando la tarde del viernes pasado, 21 de abril, el dispositivo celular de Sergio Massa no cejaba. Los mensajes, uno tras otro, interrumpían la jornada de cierre laboral del superministro. La situación se tornaba insostenible, pero era necesario dar respuesta. El ministro de economía, cuyas funciones, como es público y notorio, han trascendido la esfera de la incumbencia específica, impelido por desmentir los rumores y trascendidos, tuvo que abocarse a apagar las lenguas y los fuegos de los agitadores, que pescan a río revuelto.
