Los comentarios del expresidente boliviano causaron malestar tanto en el oficialismo como en la oposición. Según relató el portal infobae.com, Morales recibió en su departamento del barrio de Colegiales a emisarios de la Casa Rosada quienes le pidieron, en nombre del presidente Alberto Fernández, que morigere sus comentarios políticos.
“La Argentina no avala las milicias armadas populares porque ello va en contra de todo el espíritu democrático de vivir en paz y bajo los parámetros de los derechos humanos universales”, fue el mensaje que partió de 2 funcionarios nacionales que conversaron con Morales.
En cuanto a la oposición, el presidente de la UCR, el diputado mendocino Alfredo Cornejo, manifestó que “las declaraciones de Morales atentan contra la paz y la democracia" de Bolivia. Además, en el parlamento el radicalismo presentó un proyecto de resolución para que se le revoque a Morales su condición de refugiado.
En medio de esas presiones, se conoce el mensaje de Morales arrepintiéndose de sus comentarios.
El comentario de Morales en Argentina fue rechazado por la presidente interina, Jeanine Áñez, quien escribió en su cuenta de Twitter que las declaraciones “sólo demuestran que la paz, la reconciliación y la democracia nunca fueron opciones para él”. Agregó que “ante la intención de sembrar terror y violencia sólo encontrarán al pueblo boliviano unido. Y frente a las amenazas, nuestra más profunda vocación democrática".
El 10/11 último Morales renunció en medio de una crisis política y social ocasionada por irregularidades en el conteo de los comicios del 20/10, de los que se había declarado ganador, y tras perder el respaldo de las fuerzas armadas y la policía.
El exgobernante primero se fue asilado a México y posteriormente obtuvo refugio político en Argentina, desde donde funge como jefe de campaña de su partido.