Este es un cambio de estrategia para la alianza, que solía enfocarse más bien en las redes sociales y la campaña "virtual". Ahora van para el lado "tradicional" de las movilizaciones políticas. En El Cronista lo plantean así: "Macri apela a la mística peronista". La clave es el "cara a cara" que existió durante la campaña 2015. Por supuesto, hay un riesgo que los miembros de Juntos por el Cambio tienen presentes: sufrir escraches en la calle.
Todo esto comunicó Marcos Peña a los 24 jefes de campaña del oficialismo en las provincias en una reunión en Balcarce 412, en la que también estuvieron el ministro del Interior Rogelio Frigerio, secretario General de Presidencia, Fernando de Andreis; el candidato a vicepresidente Miguel Pichetto y los gobernadores radicales de Jujuy; Gerardo Morales; y de Corrientes, Gustavo Valdés. Jaime Durán Barba no estuvo presente, y tampoco lo estuvo Alfredo Cornejo, el presidente de la UCR.
Hasta la primera de las caravanas, que sería el 27/9, el Gobierno mantendría un mensaje enfocado en la gestión. “Uno de los ejes mas tácticos y estratégicos tiene que ver con ampliar la conversación; con no encerrarse en la conversación económica”, dijeron cerca del ministro coordinador según Clarín.
"En lo referido al discurso, seguirá presente la autocrítica con la que el Presidente insiste desde las PASO; dirán que se exigió a los argentinos más de la cuenta y que se subestimaron problemas; con la inflación a la cabeza", agregan desde el medio.
En este sentido, los spots de campaña también se enfocarán en la gestión: habría uno en el que solo aparecerán obras, sin la imagen del Presidente, y otro enfocado en los valores.
Sin embargo, no todo es paz y amor: el oficialismo se encuentra dividido en cuestiones relacionadas con la política social. "Valdés y Pichetto criticaron muy duramente el reparto de planes sociales, que ejecuta el ministerio de Desarrollo Social conducido por Carolina Stanley", dicen desde Clarín. La ministra estuvo presente, pero no habló durante el encuentro.