Le queda ahora a Macri mensurar el nivel de apoyo con el que dejará la Casa Rosada. Si logró el 35% que se habían puesto como meta de mínima en Juntos por el Cambio para esperar una caída de Alberto Fernández por debajo del 45% y forzar el balotaje. Es decir, una mejora del 32% aproximadamente que había cosechado en las primarias.
Esa cifra final será relevante para el futuro del Congreso y del peso que tendrá el interbloque Cambiemos como futura oposición.
En el macrismo calculan que si quedan con 100 bancas en Diputados (hoy cuentan con alrededor de 110), pueden convertirse en una fuerza de oposición que obligue a Alberto a negociar.
También para Macri es importante el porcentaje final para liderar Cambiemos, si es que esa alianza con radicales y peronistas que representa Miguel Pichetto, sigue unida después del 10 de diciembre.
Horacio Rodríguez Larreta se convertirá en el único integrante de PRO exitoso, si se confirma su victoria porteña. Con Vidal derrotada en la provincia y Macri a nivel nacional, será también quien mantenga territorio.