En tanto, este jueves también Ramos Padilla volverá al Congreso e insistirá en su denuncia por una presunta red de espionaje, que apunta principalmente al falso abogado Marcelo D'Alessio, aunque también involucra al fiscal Carlos Stornelli.
El magistrado se presentará ante la comisión bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, a puertas cerradas. Ese comité asesor es presidido por el radical Juan Carlos Marino, que también citó –para unos días después- al titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas.
En la bicameral están las cajas con pruebas que el juez entregó días atrás y que contendrían material muy delicado que alarmó a los legisladores que accedieron a partes del mismo, porque dejaría en evidencia múltiples contactos entre el detenido D´Alessio y diferentes personajes vinculados a la Agencia Federal de Inteligencia.
Entre el material entregado, según comentaron fuentes al tanto de las deliberaciones en la bicameral, figuran "matrices" de análisis de contactos vía WhatsApp, vinculados a la fallecida Natacha Jaitt.
Según el diario El Tribuno, en estos cuadros, que según el magistrado "en caso de ser reales, sólo podrían ser recabados mediante software y hardware en manos de una agencia estatal de inteligencia", se ve una profusa actividad telefónica entre la modelo y el ex juez Eduardo Miragaya, un funcionario de la AFI muy vinculado a la segunda de ese organismo, Silvia Majdalani.
El diario El Día, aporta otro dato sobre el castigo que sufriría Ramos Padilla además del jury: bloquearle su pretensión de ocupar la vacante de juez federal con competencia electoral en La Plata. “Ramos Padilla rindió examen ante el Consejo de la Magistratura para cubrir la vacante del juzgado federal con competencia electoral en la Provincia y en la prueba quedó primero entre unos 50 postulantes. Por lo cual, en pocos días se puede dar la paradoja de que tenga que asistir al Consejo para interiorizarse de la denuncia en su contra, pero también para una entrevista que lo podría dejar en la terna final para el cargo que busca ocupar”.
Y agrega: “El sentido común –que no siempre se impone en la política- indica que con Ramos Padilla no sucederá ni una cosa, ni la otra. Es decir, que el Consejo de la Magistratura no reunirá la mayoría especial necesaria para destituirlo por mal desempeño, ni tampoco será el elegido para el juzgado federal con competencia electoral bonaerense. La lapicera en ese caso la tiene Macri, quien además tendrá que acordar con Miguel Pichetto para que la designación pase el Senado”.