En la Cámara de Diputados relativizaron el impacto de las subas salariales. En primer lugar, argumentan, estos aumentos van en línea con la suba del salario mínimo vital y móvil y, además, se ubican por detrás de la inflación que, según las estimaciones privadas, este año trepará al 54,9%. "En estos cuatro años la inflación trepó al 375%, mientras que, por negociación paritaria los aumentos a los empleados legislativos sumaron un 270% en total", indicaron las fuentes consultadas por La Nación.
Asimismo, explicaron que los diputados y los senadores nacionales no cobran ingresos extra por aguinaldo, título ni por antigüedad, a diferencia de lo que sucede en los otros dos poderes del Estado. "El salario mensual de un legislador nacional es apenas superior al sueldo que percibe un funcionario con categoría de director con una antigüedad de diez años", se excusaron las fuentes.