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Llaryora logró amansar a los municipales cordobeses

A diferencia de lo que sucedía un año atrás, cuando la gestión del intendente de Córdoba recién comenzaba y de manera conflictiva, el gremio de trabajadores municipales de Córdoba (Suoem) se mantuvo pacifico a pesar de que hay una paritaria abierta. La relación del funcionario con el líder gremial, Rubén Daniele, habría sido la clave para aminorar las reacciones de protesta que caracterizaron las últimas negociaciones.

CÓRDOBA. A poco más de un año y medio de gestión, el intendente de Córdoba, Martín Llaryora parece tener todo controlado en el plano gremial. El funcionario, que ya había hecho experiencia administrando la ciudad de San Francisco en el este cordobés, pasó a las grandes ligas en poco tiempo y tuvo un primer escollo duro.

Durante buena parte del 2020, Llaryora sostuvo un enfrentamiento complicado con el Sindicato Unión de Obreros y Empleados Municipales. Las protestas, en medio del confinamiento estricto, se sucedieron en la capital cordobesa de manera constante, sobre todo durante el mes de mayo. 

Ese conflicto se había originado debido a que en su asunción, el intendente cordobés tomó una política de recortes a los empleados para poder sanear las arcas municipales. Esto, naturalmente generó mucha molestia en un gremio que se encontraba en un proceso de acefalía en su liderazgo. 

Pero esta última coyuntura gremial fue la que le permitió al funcionario destrabar la situación. Con el reingreso a escena de Rubén Daniele (un antiguo dirigente y líder del gremio de municipales de Córdoba), Llaryora avistó una posibilidad de establecer otra estrategia, mucho más táctica que el choque de la reducción horaria y de salarios, como así también la suspensión de la carrera administrativa. 

Estableciendo una línea de contacto directa con Daniele, quien regresó a la conducción del gremio luego de su retiro, el intendente pudo asegurarse una situación mucho más pacífica y fácil de manejar que la que tuvieron sus antecesores. Así, el gremialista, que tantas veces congestionó las calles de Córdoba con sus protestas, cumplió la función de pacificador. 

Gracias a ello, todos los proyectos internos que afectan a los trabajadores afiliados al gremio, son posibles de realizarse, cuando tiempo atrás podían significar el desastre. La lucha gremial se amansó de manera tal que ni siquiera los medios cordobeses tienen acceso a las posibilidades de conflicto.

Pero el gremio de municipales no fue el único caso. Es que Llaryora parece haber encontrado una estrategia de aplicación general inversa a la que se venía aplicando en la ciudad. 

Para el Surrbac (Sindicato Único de Recolectores de Residuos y Barrido de Córdoba) y la UTA Córdoba (Unión Tranviarios Automotor), la consigna de acercamiento a la gestión municipal de Hacemos por Córdoba es la misma. Si bien el último gremio mencionado realizó paros, todos fueron por orden nacional, y no por un conflicto local. 

Por supuesto, las relajadas relaciones entre gremios y municipios se mantienen por gestiones que no trascienden entre los líderes de ambos sectores. Pero esto no oculta la notable diferencia de conflictividad que existe. 

De esta forma, y acompañado por un proyecto de descentralización de las tareas de los Centros de Participación Comunal que busca desarticular otros medios de protesta como el bloqueo de trámites, de cajas municipales y demás, pusieron a Llaryora en una posición dentro de todo holgada. Aunque nada puede decirse asegurado. 

El desarrollo de un municipio fluido es la impronta que el ex intendente de San Francisco parece querer imponer, donde prácticamente ningún cambio que no le competa a los trabajadores pueda ser discutido por los gremios para su realización. 

En cuanto a la paritaria que se lleva adelante actualmente con el gremio de municipales, ya está en vías de cerrarse. La propuesta presentada por la ciudad habría satisfecho, en tono con la relación actual, las exigencias de los representantes municipales desde un principio. 

Para graficar esa fluidez, se puede destacar que el jueves pasado (27/5) el municipio presentó la propuesta, y en las primeras horas del día siguiente ya había quórum gremial sobre la misma. Nunca, jamás, se resolvió tan rápido una paritaria en Córdoba. 

Un dato no menor es que ello tuvo lugar durante una semana de restricciones y confinamiento duro. Estas ocasiones son a menudo aprovechadas por Hacemos por Córdoba para llevar adelante concreciones de proyectos que muchas veces no tienen oportunidad cuando el ojo del público mira. 

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