Consultado sobre si pensaba modificar su estrategia para el próximo debate del 20 de octubre en la Ciudad de Buenos Aires, Lavagna sostuvo que “dependerá del momento”.
“El debate no se trata de confrontar. Si ustedes se toman el trabajo de mirar con prolijidad lo que se dijo, mi cierre fue muy fuerte: dije que había que dejar de burlarse de los argentinos”, recordó.
“Ese cierre es confrontar, pero no de manera agresiva. Estoy diciendo que es momento de despertarse”, remarcó en declaraciones a la radio la Red.
Sin embargo, a pesar de haber tenido uno de los desempeños más bajos del debate, dijo haber recibido “muchísimas adhesiones en cuanto a lo que dije sobre pensar los derechos humanos en términos del hambre”.
Por otro lado, consultado sobre el riesgo de una corrida bancaria y el cepo, el economista opinó que había que esperar “a ver quiénes serán funcionarios. Hay mucha especulación”.
Sobre la caída de reservas del Banco Central, Lavagna sostuvo que “el Gobierno perdió una parte muy grande que se fue del país. El número exacto lo sabremos cuando el BCRA vuelva a publicarlos datos”.
En referencia a los datos sobre el índice de precios, pidió “no hacer catastrofismos, esperemos que la inflación no llegue a ser mayor al 60%”.
Por último, cuando le preguntaron si en el caso de que el próximo 27 de octubre no fuera electo como presidente evaluaba ocupar algún otro cargo en el Gobierno que resulte ganador, su respuesta fue: “Seré presidente o no seré nada”. Así, pareció descartar la aceptación a una convocatoria a integrar un hipotético gobierno de Alberto Fernández, quien días atrás expresó su deseo de tener un ministro de Economía “fuerte”.