El presidente de la nación Mauricio Macri dijo en algunos de sus discursos a lo largo de estos 4 años de mandato que “nunca antes se gastó menos plata en pauta publicitaria que en este gobierno”, pero la realidad es que sus dichos son falsos. Los datos muestran que Macri está lejos del nivel de gasto/inversión anual que se alcanzó durante los gobiernos de Néstor Kirchner (2003-2007), Eduardo Duhalde (2002) y Fernando De la Rúa (1999-2000).
Incluso, muchos políticos denunciaron que el Presidente lo que buscaba era un "blindaje mediático" con la cantidad de pauta oficial que destinaba a los medios. Un estudio que comparó el gasto en pauta oficial destinado a los medios en lo que va del 2019 y durante todo el 2018, reveló que el año pasado el desembolso total para este rubro fue de $2.250 millones, mientras que en los primeros seis meses de 2019 llevaba gastados $2.177 millones. Entre los más beneficiados en 2019, Clarín fue el grupo de medios que mayor cantidad de dinero por pauta oficial recibe: se llevó 377 millones de pesos, un 17% del total.
Pero ahora la situación parece que "se da vuelta" y serán los hoy opositores los que empezarán a definir esa pauta y cuáles serán los medios que se beneficiaran durante el mandato. Es simple, probablemente siendo Gobierno, desde el Frente de Todos también intenten ese nombrado "blindaje mediático", por lo que muchos se preparan para lo que viene y ya empezaron a hacer sus cambios.
No solo los resultados de las PASO impulsaron la decisión de los grandes medios de comunicación del país, sino también algunas 'jugadas' de la justicia, que solo esta semana ya liberó a cinco acusados de corrupción, entre ellos Cristobal López y Fabian de Sousa.
Los dueños de medios saben que, la situación publicitaria puede llegar a achicarse con la llegada de Alberto Fernández al poder, situación que los preocupa debido a que muchos de estos son sostenidos por el Estado (pauta oficial), así que, el Estado no solo 'se hace cargo' de millones de argentinos en términos de ayudas sociales, sino que también 'ayuda' a algunos imperios periodísticos con millones de pesos destinados por mes.
En ese contexto, en la televisión argentina empiezan a 'resucitar' entre los muertos algunas personalidades que se encontraban en el olvido. Algunas por su inclinación política y otras por estar involucradas en temas de corrupción, militancia y el gobierno K.
Un ejemplo claro es la actriz Andrea del Boca, que ahora se pasea por diversos medios masivos cuando hace tan solo algunos pocos años atrás, fue totalmente 'freezada' por su colegas, productores y medios de comunicación.
Andrea del Boca fue procesada por el juez federal Sebastián Ramos, acusada de defraudación contra la administración pública; junto a ella también procesaron al El ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido. Además, Del Boca fue embargada por $50 millones mientras que para De Vido la cifra asciende a $60 millones.
Del Boca cobró $25.652.160, provenientes del presupuesto del Ministerio de Planificación, para la producción de la telenovela "Mamá Corazón", que nunca salió al aire.
Sin embargo, la famosa actriz volvió a reaparecer en los medios, y ahora está promocionando una serie que protagonizará junto con su nuevo novio. La serie de llamará ''Rendirme jamás''; y por supuesto, las preguntas políticas a la actriz han quedado de lado en todas sus entrevistas.
No obstante, Andrea del Boca tiene respuesta a la polémica de "Mamá Corazón": "Estoy procesada por mis ideas políticas".
Otro que regresó a la pantalla chica fue Pablo Echarri, actor abiertamente identificado con el kirchnerismo. Después de 4 años -en los que asegura que no le faltó trabajo- volvió a la televisión, con su retorno al prime time de Telefe en la serie Atrapa a un ladrón. "Siempre acepté el precio de no esconder mis convicciones", dijo el actor en una entrevista reciente.
Por su parte, algunas figuras del espectáculo han decidido 'espontáneamente' apoyar la candidatura de Alberto Fernández, como fue el caso del actor Benjamín Vicuña, protagonista de la telenovela estelar de El Trece: "La transición de por sí significa negociar, respetar, dialogar, y creo que (Alberto) es la persona indicada para comandar esa transición acá", declaró.
Sin duda los medios y la política constituyen un gran negocio en la Argentina, y por lo pronto, muchos de sus protagonistas lo están cuidando a cualquier precio, ya que con Mauricio o con Alberto, el Estado seguirá 'bancando' los ambiciosos sueños del algunos empresarios de medios, que sin la plata del país, seguramente, no podrían costear.