"Estoy dando una mano en una etapa electoral, no es el momento de repartir cargos ni nada que se le parezca", enfatizó el economista.
Al formar equipo con los economistas Javier Milei y Diego Giacomini, lo liberales abrieron un enorme signo de interrogación, por lo que Giacomini salió a descartar de plano la posibilidad:
"En todos los medios digo que no voy a ir ningún gobierno que:
1) No reforme el Estado;
2) No reforme la Banca;
3) No cierre el BCRA;
4) No haga reforma laboral; ¡¡¡¿¿¿y usted inventa que yo voy a ir al Gobierno de CFK???!!! ¡Por favor!", disparó, furioso desde su cuenta de Twitter a seguidores.
Según deslizaron a Urgente24, "a Nielsen le encantaría que Javier y Diego estuvieran en un gobierno en el que él sea ministro de Economía.
De hecho, hace algún tiempito planteó la posibilidad de que integren el Directorio del Banco Central, pero la respuesta fue rotunda: no. El problema que ellos no van a ir con él a un gobierno de Alberto Fernández en el cual los principales lineamientos que pedirían no van a estar".
Quien asiste a sus conferencias y escucha sus declaraciones en los medios sabe bien que irían al Banco Central sólo para cerrarlo.
A su vez, otro punto importante que dejaron en claro, según fuentes cercanas, "ellos no soportarían que tenga injerencia gente del Grupo Callao, que estuvo ligada al cepo, al control de capitales, a pisar el Indec y controlar a punta de pistolas los precios".
Renegociación y reestructuración
Tal como viene advirtiendo este portal hace ya más de un año, Argentina no logra salir de riesgo de hiperinflación y default. El FMI logró dilatar los tiempos pero la credibilidad en el Estado argentino está por el piso con un riesgo país de casi 1.000 puntos básicos.
"Entonces, necesitás credibilidad y con toda esta gente se va a pudrir el trabajo de Nielsen", advirtieron los economistas al ex funcionario K cuando les planteó su deseo de armar un equipo económico listo para salir a la cancha.
Está claro que hay dos líneas: por un lado, La Cámpora y, por el otro, un ala más técnica que logre recobrar estabilidad y credibilidad en los mercados.
Alberto Fernández ya definió: "si gano, yo sería el Presidente y yo voy a ser el que tome decisiones". ¿Logrará limar asperezas?