Pérsico celebró la reunión entre Fernández, los movimientos sociales y las organizaciones religiosas: "No vino a prometernos nada, sino a comprometernos a ser parte de la solución. Piensa hacer un Gobierno de participación y eso no es repartir cargos, sino compartir la decisión", afirmó.
En declaraciones a FM Delta, el dirigente peronista remarcó que Fernández "no fue a bajar línea" y se mostró confiado en que el futuro Gobierno "va a escuchar, caminar por los barrios".
Por su parte, desde la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) Juan Grabois dijo que Alberto "ve a los movimientos sociales como parte de su gobierno", pero advirtió que "no serán aplaudidores" de su gestión, y que eventualmente se movilizarán en su contra "si es necesario".
Grabois habló con la radio Futurock y contó que el presidente electo "nos escuchó muy respetuosamente y con mucha atención. Al final planteó que lo habíamos convencido. Alberto ve a los movimientos sociales como parte de su gobierno. Nos dijo que éramos parte de proyecto".
No obstante, dijo que "los movimientos sociales tienen que ser independientes, y no aplaudidores y felicitadores de dirigentes políticos".
"Hablamos de que tenemos un rol y que no lo vamos a perder, y que vamos a interpelar y criticar las cosas que nos parezcan mal y que si alguna vez teníamos que hacer una movilización, lo vamos a hacer, ya que es la naturaleza de nuestras organizaciones", explicó.